Capítulo 37

966 Palabras

Él asintió viéndome a los ojos. Me tomó de la mano y me guío de regreso a la habitación que era suya con la autoridad que imponía y expulsaba cada poro de su perfecta piel. —¡Hey! —solté en modo de queja. Siempre se tenían que hacer las cosas a su modo y eso me estaba comenzando a fastidiar. No puede simplemente arrastrarme a ir con él cada vez que quisiera y mucho menos dejando a mi tío solo. —Solo quédate quieta de una vez... —dijo haciendo una mueca. Bufé rodando los ojos mientras prácticamente me llevaba arrastrada. Entramos y ahí fue que por fin me soltó caminando al centro de la habitación. Al estar solos, me atreví a sentarme en la cama quitándome las sandalias para no ensuciarla. Tomé una almohada y la coloqué en mis piernas procurando que no se me viera nada. Asmodeo después

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR