CAPITULO 1: HERMOSO BRASIL

1763 Palabras
VITO VANNICELLI Abro los ojos, justo en medio de dos bellezas caribeñas... Una noche llena de sensualidad, sexo, y algo de descontrol, justo como los últimos 6 meses. De saber la maravilla s****l que había en este país habría venido hace años. Me levanto, y veo a las dos mujeres en la cama, me deleito un momento, sonrío de medio lado, suspiro de satisfacción s****l pura, cruda y sensual. Me visto con los jeans y la camisa semi tropical, para salir, ir a la casa que compré aquí recién llegué con ayuda de Maicon. Necesito bañarme, quitarme el olor a sexo, e ir a la oficina. Mi papel aquí es el de rastrear a Lazar, para destronarlo, pero cuando llegué, descubrí que la foto que nos dieron de Lazar, en realidad no era él. Y básicamente nadie sabe quien es el hombre. Llevo 6 meses investigando, buscando, y cada pista que aparece es mas estúpida e inútil que la anterior. Pero al menos he sido capaz de hacer algunas conjeturas con Maicon: La primera es que Lazar no es un hombre que tenga contactos, sino que él directamente tiene poder. Lo que nos lleva a la segunda conjetura, se mueve en un círculo demasiado exclusivo. Y gracias al increíble trabajo de Maicon en la empresa de este país. Maicon me presenta como su socio comercial, que si, ambas empresas estan unidas, solo que ambas son manejadas por la familia Vannicelli, Maicon solo es el director de la empresa en Brasil. La pusimos hace 3 años, cuando Santino empezó a sospechar que alguien movía el negocio en Sudamérica. —Al fin te dignas a aparecer —La voz conocida de Maicon me hace sonreí —Estuve ocupado —Ya conozco tu ocupado, Vito —Me riñe. —¿Qué tiene? No es mi culpa que Brasil tenga tanta belleza —Le digo mientras me quito la camisa, para meterme a bañar, con Maicon siguiéndome. —¿Sabes que no debes acostarte con todas las mujeres que se te cruzan? — Aunque su tono trata ser de reproche la realidad es que esta sonriendo. Maicon fue contratado por Santino hace 3 años, es un hombre de 45 años, bien conservado, fuerte, tiene una familia muy linda, conozco a su esposa, y sus gemelas de 10 años. Es fiel a la familia desde hace muchos años, realmente desde hace 10 años. Trabajo para Santino en inteligencia cuando papá era un cabrón. Y ahora es mas feliz, porque tiene demasiada libertad. Pero ahora funge como socio, guía turístico, amigo y mi empleado. Pero a veces es mas mi niñera que nada. —¿Por qué no? — Le pregunto casi ofendido de la sugerencia de que no me coja a tanta belleza —Ay, pequeño Vannicelli, algún día encontrarás a alguien que te vuelva loco — Dice bajando la mirada. Mi mandíbula se tensa, la imagen de una pequeña latina preciosa en mi cama, de cabello n***o y ojos profundos, aparece en mi mente. Para dar paso a esa misma chica, yéndose porque no soporta la vida que llevaba... Y la misma mujer que he tratado de desterrar de mi vida, de mi cabeza, de mi corazón y mi cuerpo, porque fue ella la que se largó, la que no pudo con esto. Se fue, dejándome atrás, lidiando con lo que sentía. —¿O tal vez esa chica ya apareció? —Dice Maicon notando mi cambio, sé que cuando recuerdo a Salma, mi expresión se ensombrece. Porque siempre me pregunto ¿Qué habría pasado si Salma se hubiera quedado a mi lado? “Estaría muerta, idiota... ERES UN PUTO MAFIOSO” Inhalo profundo, trato de quitarme esa sensación, pero sé que mi humor ya valió. —Voy a bañarme Maicon... Y al menos que quieras verme la v***a, mejor sal —Mi voz es mas grave, mas oscura de lo que pretendía. Maicon me observa un momento de mas, al final asiente, se da media vuelta y sale del baño. Me mete en la regadera, dejo que el agua caliente me relaje, odio pensar en Salma... Porque aun la pienso, la recuerdo, recuerdo cada parte de ella. La recuerdo cuando estaba ciego, como me soportó, incluso cuando le apunte con una maldita escopeta ¿Que demonios estaba pensando? “estabas ciego idiota, y querías morir” Mierda, sí, de no ser por Salma, ya estaría muerto, y probablemente Santino y Alessandro también. Y eso es lo que mas me enfurece, porque Salma no solo salvó mi vida, sino que nos salvó a todos los malditos Vannicelli. Y por eso no puedo odiarla... tanto. Salgo de la regadera, me visto, algo mas formal, con la camisa blanca, y jeans. Veo a Maicon desayunando, y junto a él, esta mi plato. Suspiro arrepentido de hablarle de ese modo. —Lo lamento —Le digo sentándome a su lado, el sonríe y se encoge de hombros —No tienes porque... —Voy a contestarle, pero el continúa —Es peor Santino cuando esta confundido Eso me hace sonreír porque de verdad mi hermano es un cabeza dura. Pero es el mas inteligente de esta maldita familia. Desayunamos con Maicon dándome la minuta de la empresa, lo que debemos hacer, en el aspecto legal. Para después hablarme de lo ilegal. Hemos traído pequeños cargamentos por Rio Grande do Sul, desde hace 4 meses. Indetectables. Y con Droga de muchísima mejor calidad que la de Lazar. No es para dominar el mercado, solo queremos hacerlo reaccionar. —Hoy tenemos un evento en la casa del senador —Me recuerda Maicon, y lo miro con fastidio, sé que tengo que ir, pero odio todas esas cenas políticas. —Vamos no son tan malas —Me odian Maicon —Tal vez sino te follaras a sus esposas o sus hijas... —Ellas abren las piernas con demasiada facilidad, Maicon... No es mi culpa que piensen que ser italiano te hace afrodisiaco natural... Maicon me mira mal, Maicon, es Brasileño, pero vivió toda su vida en Italia. Así que cuando le digo que las brasileñas son unas zorras, tiende a ofenderse. —Solo... por favor... evita cogerte a alguien en esa fiesta ¿Bien? —Trataré... pero no te puedo prometer nada —Suspira resignado. Y yo solo sonrío —Venga, prometo que no haré nada estúpido, ¿Bien? —Vámonos —Me dice, y me pongo en marcha con él, tenemos que ir a la oficina. Siendo honestos, Maicon hace un trabajo excelente, pero ir, me sirve para que me vean como el empresario “ejemplar” Además necesita acercarme a los empresarios y políticos ya que cualquiera puede ser Lazar. Cuando llegamos a la oficina, la secretaria de Maicon me mira con un hambre voraz, una lasciva intensa. —Ni se te ocurra —Me riñe, mientras le miro el trasero cuando se aleja —Me costó mucho conseguir secretaria, después de que hiciste que mi secretaria, y la de recursos humanos se pelearan en plena cafetería por que ambas eran “tus novias” —Yo nunca les dije que eran mis novias — Maicon me fulmina con la mirada, y yo sonrío en disculpa. Suspiro, Maicon se sienta en su escritorio. —Voy por un café —Vito —Llama mi atención, cuando estoy en la puerta — Compórtate... —Trataré —Le digo guiñándole un ojo. Llego a la cafetería, y de inmediato una chica, se me acerca. Me sonríe con coquetería, mientras espero mi café. —¿Tu eres Vito, no es así? —Si, soy yo —Le digo con un muy fingido acento, hablo portugués desde los 15 años, papá nos obligó a aprender idiomas, pero cuando tienes el acento italiano, las mujeres se derriten. Solo me basta ver como me mira, para saber lo que quiere de mi —¿Te quieres divertir? La chica se muerde los labios, y entonces la detallo, no es muy guapa, tiene las facciones muy comunes, es delgada, sin muchas tetas, pero buen culo, realmente no tiene nada memorable. —Claro —Dice desenfadada... La miro con una sonrisa, tomo el café que me acaban de dar y la guío sin tocarla, sin palabras, solo me sigue, hasta uno de los cuartos de intendencia, cierro con seguro, y ella me mira con expectativa, me doy cuenta de que no se me antoja mucho follarla . —De rodillas —Le ordeno, se sorprende, y le sonrío de medio lado, de esa forma que se que podría derretir a cualquiera. La chica obedece, me quito el cinturón, desabrocho mi pantalón y lo bajo lo suficiente para sacarme el pene, que no esta ni tantito duro — Haz que se me ponga duro La veo pasar saliva nerviosa. Mirando mi pene, y por un momento me pregunto ¿será virgen? —¿Edad tienes? —Le pregunto, cubriendo mi pene —23—Dice sorprendida —Muéstrame tu identificación —La chica nerviosa, de su pantalón, saca su identificación, y en efecto tiene 23 años. Pero antes de seguir, con desconfianza le pregunto —¿Eres virgen? —No —Me dice segura, quito mi mano de mi m*****o, o mas bien lo tomo, para estimularlo —¿Entonces? ¿Nunca la haz mamado? —No, a una de ese tamaño —Dice mientras muevo mi mano de arriba a abajo, y por supuesto sonrío con vanidad, mi m*****o comienza a ponerse duro. —Vamos mételo a tu boca... hasta donde puedas, linda — Lo acerco a su cara, golpeando con el c*****o, su boca, moviéndolo sobre sus labios como si fuera un labial. Me encanta ver mi pene cerca de unos labios carnosos, justo como los de esta chica, pero es mas excitante verlo dentro de sus labios. La chica lo mira, con deseo y miedo al mismo tiempo, y yo no soy el mas paciente del mundo, si quisiera una mojigata, iría a un puto convento. Pero la chica abre la boca, y con timidez, se lo comienza a meter, sonrío con vanidad, dejo que se ajuste un poco a mi tamaño, entre el calor de su boca y su saliva, se me pone duro dentro de su boca y disfruto de una rápida y decente mamada... mientras la tomo de la cabeza, para enterrarme hasta el fondo de su garganta. “hermoso Brasil” ... Es todo lo que mi mente, mis voces, mi consciencia, pueden pensar, cuando con una última embestida, sin importarme si la chica quiere o no, me derramo hasta el fondo de su garganta...
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