Facundo y yo fuimos a nuestra habitación y nos metimos en la cama, mi esposo, el hombre que no intentaría seducirme, lo hizo y lo logró. Mientras él dormía cómodamente en nuestra cama, fui a revisar los regalos que me hicieron mis cuñadas más pequeñas y encontré unos lindos peluches para la habitación del bebé, me reí durante unos segundos al ver el aspecto de los animalitos, un mono y un gatito, se veían adorables y en la bolsa de regalo de Sofía encontré un libro. ¿Cómo ser la mamá de muchos niños? Lo abrí y lo comencé a leer, era bastante útil y me sorprendió poco que ella fuese quien lo eligiera para mí, disfruté de la lectura hasta que el sol mañanero entró por nuestra casa y despertó a los chicos y a mi esposo.
—¿Dormiste?
—Sí, pero bajé por algo de comer y vi los regalos y quería continuar leyendo…
—Rayna y yo queremos ir a la playa.
—Yo no puedo—dijo Tom. —Tengo que ir con unos amigos.
—Sueña, tú sigues castigado. —dijo Facundo mientras se reía.
—Abigail y yo vamos a salir hoy, lo siento pequeñas. —contestó Xavier.
—Bue...no, yo también tengo planes. —anunció Xiomara.
—Nadie tiene planes, somos una familia y hoy pasaremos tiempo juntos, en casa o en la playa, pero juntos. —Los mayores comenzaron a quejarse y las pequeñas sonrieron orgullosas porque habían ganado.
—Las gemelas irán al súper con Phil y Tom y harán las compras para nuestro paseo.
—¿Podemos al menos navegar? —preguntó Phil y Sofía aplaudió.
—Serena está embarazada, puede resultar peligroso. —dijo Xiomara y asentí.
—¿Serena, sabes qué puede ser peligroso?—negué con mi cabeza. —Enviarme a mí y a mi hermanita con Tom y Phil, ¿cierto, Rayna?
—Querían ir a la playa.
Conseguir tiempo de calidad en familia es complicado porque no siempre están todos, no siemrpe están de buen humor y para los chicos algunas veces estar juntos en familia, es recordarse que faltan las dos personas ma´s importantes de sus vidas, sin embargo, parece que lo lgramos, un viaje en auto donde se canta, se ríe y se comparte, incluso cambiar un neumático parece divertido. Pasar el día en la playa está genial por el clima, traemos papalotes los cuales armams, los hermanos inician una competencia de Voleibol que nos hace morir de risa a Ziomara y a mí, porque Facundo, Tom y Xavier creían que serían el equipo ganador, pero rayna vio sus intenciones de destruirr emocionalmente a sus hermanos con la derrta y desarmó su equipo, así que nadie ganó.
Pasamos un día maravillosa, las gemelas regresaron como pequeños camarones a casa, rosadísimas, y Facundo tuvo que soportar a su nuevo cuñado, por lo que, volvió con una migraña, cuando llegamos a casa los chicos estaban casi dormidos y no tardaron mucho en volver a sus habitaciones e irse a dormir.
—Quiero ser sincera.
—Podemos solo tener un rato normal, me duele la cabeza. Sincérate con tu almohada. —tomé de la mano a mi esposo e hice una seña a su hermana para que continuara hablando.
—Te escuchamos. —respondí.
—No estoy haciendo nada que ustedes no hicieran, pasar el fin de semana… además le dieron permiso a Xavier.
—Xavier es mayor de edad, él y su novia llevan años asliendo. Serena y yo llevábamos años juntos antes de hacerlo y soy mayor que ella también Xiomara, así que, si te quiere tanto, respetarte será lo más simple y lo mejor que le ha pasado.
—Facundo no soy virgen hace tiempo, no se trata de lo que él quiere conmigo, se trata de lo que quiero yo con él…
—Xiomara, eres mi hermana, ¿qué quieres que te diga? No me escandalizas, no soy papá, y sé que no eres virgen desde que tienes novios casi de mi edad, pero en unos años no quiero cargar con la culpa así que no follarás frente a mis narices, lo que tienes se llaman hormonas, adolescencia y dolor juntas, no funcionan.
—¡No estoy dolida! ¿Por qué lo estaría?
—No tienes a mamá, la adorabas, ella siempre sabía que era mejor, ella no estaría de acuerdo, pero lo manejaría y en su lugar nos tienes a nosotros, te amo y quiero lo mejor para ti, quiero que veas a la chica digna, con clase y educada que mis padres veían. —La chica comenzó a llorar. —No a la que se llevan diferentes hombres y le tratan como la de paso. Mereces un chico, uno que tiemble al ver a tus hermanos, que te vea a los ojos y no piense que eres tonta sino noble, porque eso es lo que eres. Xiomara, mereces ir al baile y ser la más hermosa. —Dijo antes de besarle en la frente.
Xiomara se quedó en el salón llorando en silencio, mi esposo subió a nuestra habitación y yo fui a la cocina por una taza de té para la chica. La única que no se dio cuenta de que era una promesa, la niñita de oro, fue ella, tenía el cabello corto y ondulado, color n***o, era delgada en extremo tenía unos pechos pequeños y una estatura de en sueño todo lo que no le dieron por delante le recomenzaron por detrás, una joven de diecisiete tan hermosa. Se veía como una modelo, era casi perfecta, graciosa, hermosa, con unos ojos gigantes grises y una sonrisa que delataba unos dientes pequeños en sus encías, siempre blancos y parejos. Sus padres se sintieron orgullosos de aquella organizada y virtuosa dama que había traído al mundo y ella sabía que todos esos hombres; sus carias, autos y dinero, no eran por cerca lo que ella deseaba.
Cuando volví se había limpiado las lágrimas y hablaba por teléfono.
—Sí, no puedo, no quiero. Bueno, sí. Lo sé. Sonaba bien, pero necesitas una esposa y yo un novio. —Colgó la llamada y soltó el teléfono para tomar la taza de café entre sus manos.
—El sexo a tu edad es fantástico, más cuando se es responsable… pero con la persona indicada.
—¿Quién fue mi hermano o Dani?
—Tu hermano por mucho.
—No parece, Daniel se ve mejor.
—Sí, eso lo hace un mal amante, no se preocupa por la otra persona, es grosero y tiene malos modales, como dar la espalda o irse justo después de acabar. —Ella asintió. —Además, amo a tu hermano tanto que fantaseo con que soy una princesa. —Xiomara rió y fue a su habitación. Yo hice lo mismo.
Unas semanas más tarde.
Mi tía Mercy cumplía años, mi hermano y sus hijos habían preparado una fiesta sorpresa para ella, mi mamá era el distractor y nosotros los invitados, mi barriga ya era difícil de ocultar, pero lo logré con una blusa negra anca y un pantalón blancos. Las gemelas fueron con sus abuelos, al igual que Phil y Tom, por lo que obligamos a Sofía y Xavier y Xio nos acompañaron por voluntad propia.
Cuando llegamos a casa de mi hermano fuimos al sótano, mi hermano lo decoró con ayuda de sus hijos y la dirección de Laini, se veía muy acogedor. Papá se acercó y Facundo puso una de sus miradas amenazadoras. Mi padre extendió una caja negra y la tomé. Al abrirla salió un montón de confeti y debajo miré un pequeño oso de peluche, un burro con las mejillas rosadas.
—Lamento haberte gritado Serena. De haberlo sabido cómo tu madre no hubiese hecho un drama al respecto, y espero tener una oportunidad contigo y ese bebé. —Le di un beso en la mejilla y un abrazo.
—Dos anuncios familia. Ada no sabe lo tuyo, Daniel no se lo ha dicho y ninguno de nosotros así que se lo dices tú. —Dijo Patrick. —Mamá, Mer, Ada y Daniel están llegando.
Todos nos quedamos en silencio y apagaron la luz principal por lo que quedaron las velas, poco después entraron Daniel, mi hermana y mi madre y mi hermano fue a recibir a su esposa, tardaron unos minutos por lo que mis hermanos comenzaron a jugar a las adivinanzas.
—En el sofá.
—Arriba.
—Sí, él está arriba.
—Basta mis sobrinos y yo no queremos saber… —Dije y se escucharon los pasos de mi hermano y Mer.
—¡Feliz cumpleaños! —gritamos todos al unísono. Poco después de los abrazos y arrumacos nos sentamos a cotillear y comer, la mayoría se alegró de saber que Xio ya no andaba con David, él puede ser un monstruo. Laini y Kyle estaban viviendo juntos, noticia que a Zack no le gustó mucho.
—Ada, cariño, ¿cómo has estado?
—Bien, yo... —asintió.
—¿Y tú Dani? —preguntó mi madre y mi cuñado asintió.
—Voy a casarme —Anunció Messer y todos le miramos impresionados.
—¿está embarazada? —preguntó Ada.
—No, la gente se casa más que por capricho.
—¿Y por qué te casa tú? —preguntó mi hermana.
—Ada, cariño, a ti que te importa si se quiere casar que se case. —Daniel se ganó una mala mirada y Laini comenzó con las bromas de una boda múltiple, todos reímos y luego Messer comentó un poco sobre su novia.
—Se llama Grace, es veterinaria y les gustará.
—La amaré lo prometo. —Contesté y mi amigo rió.
—Será de nuestro grupito. — aseguró Laini.
—Ah, planearemos una boda exclusiva. —le dije a mi amiga y Mess negó con la cabeza.
—No le van las cosas extravagantes, la tiene que conocer es…—Dijo mi Mer antes de detenerse. —¡j***r, por qué te casas me haces lucir vieja! —todos reímos. —No, pero en serio es tan buena que no sé por qué se casa con mi hijo. No es que no lo ame, pero... ella es.
—¡Perfecta lo entendimos! —Gritó mi hermana y todos le miramos asustados— ¿Por qué no está aquí?
—No se lo diremos esta noche.
—Seguro… hasta que nazcan. —Facundo y yo comenzamos a reír y nos miró Seria para preguntar qué era lo gracioso y no pudimos detener la risa.
—La cena de Navidad será en nuestra casa, es más grande y Serena ha estado practicando una gótica pierna de cerdo.
—No hemos comido cerdo en todo el mes, Serena solo cocina pollo o bistec.
—Es lo que comen, tus hermanos, carne, y ustedes, pollo, voy a comparar alitas.
—Ah, sí, quizá tengas mejores chucas que yo. —los cinco comenzamos a reír y mi hermana enloqueció y le tiró un cubierto a mi primo el cual le vio asustado.
—Ada basta, nos vamos. —dijo Daniel y le tomó de la mano. —Lo siento, creo que en sus cabales hubiese dicho que está feliz por ti.
—¡No puedo pensar que te vayas a casar con una granjera! ¿Qué pasa contigo?
—No es interesada, manipuladora ni está loca.
—Deberíamos partir el pastel. —sugirió mi hermano mayor y todos negamos con la cabeza, un cuchillo y mi hermana podían resultar bastante sanguinarios. Comenzó a pegarle a Daniel mientras gritaba que dejara de lastimarla y que le soltara, mi cuñado lo hizo en menos de cinco segundos y ella comenzó a golpearlo, todos estábamos paralizados ante la escena Fack intervino y mi hermana continuó temblando durante unos minutos.
—Esto es mi culpa, lo siento tanto.
—No, fue mi error. —dijo Daniel con lágrimas en los ojos. —La adoro, pero no puedo... —Facundo me hizo una seña para que acompañara a Daniel, les hice una seña a los chicos y le di un beso y una abrazo a mi tía a y mi madre.
Salí de la casa de mi hermano y Daniel estaba encerrado en su auto, llorando, le toqué el vidrio y negó con la cabeza.
—Dan, ábreme. —pedí y volvió a negar con la cabeza.
Facundo apareció unos minutos más tarde, le dio las llaves a Xavier e insistió a su amigo para que abriera la puerta, me senté atrás y Facundo tomó el lado del conductor mientras su amigo el de copiloto.
—No me he deshecho la vasectomía. —confesó mientras facundo comenzaba a conducir.
—Mi hermana no se hizo al bebé con la mente Daniel.
—Mi conteo es nulo —respondió. —El bebé era de Messer, por eso está tan molesta.
—Estás hablando de mi hermana, ella jamás…
—Serena. Al principio, lo tomé de broma, desaparecieron y me pareció que se estaba vengando, pero justo ahora que mi esposa está histérica porque su amor se casa. Mi esposa no solo me odia, tenías razón, lo hacía para molestarte y se lo permití.
—Entonces…—dijo mi esposo antes de estacionar.
—Voy a jugar y esta vez me aseguraré de ganar.