Marian está ayudando a sus hijas con las tareas y aparece su marido, él sonríe ante el cuadro. -Los voy a robar a su madre, -besa la mejilla de la morena y la frente de sus hijas. -Dime, -lo observa y nota que él hace gesto para salir - ya vengo hijas terminen la tarea. Caminan hasta el despacho de Emiliano. -Dime mi amor -su tono de voz es dulce. -Hable con Salgado quiere negociar contigo -resopla- Yo no quiero que lo hagas, aún no es tiempo, deberías descansar más. -Emiliano el médico fue claro ya puedo hacer mi vida como antes, además amo a mis hijos pero te juro que me aburro en esta casa sin hacer nada, quiero y necesito trabajar. -Pero Marian, eso está bien ¿como vas a hacer para alimentar a nuestro pequeño? -Mi vida tú muchas veces lo has dicho somos jefes, cuando tenga nece

