-Es porque nuestro hijo -besa su cabecita - sabe de las intenciones de ese hombre contigo. -Que exagerado, nunca ha pasado gran cosa con Miguel, simplemente nos llevamos bien así como tu te llevas con África. -África y yo nos íbamos a casar. -Por lo mismo, básicamente tengo las migajas de lo que dejó esa mujer, y sabes que mejor cambiemos de tema porque esto me subleva. -Como quieras -su tono de voz es frió. -Vamos a la cita de Emi. -Se miran se miran y no hablan, Marian se dirige a su auto, pone al niño en la silla y lo acomoda el pequeño le sonríe, -Nosotros vamos en mi carro tú ve en el tuyo. -Como sea, nos vemos en el consultorio. Silencio, Marian se sube a su auto, le habla a su hijo y él logra calmarla y va manejando al tiempo que no deja de pensar en que África ha estado mu

