LOS MISTERIOS DE LOLA. CAPÍTULO 33. UN SUEÑO HECHO REALIDAD. Habían pasado 15 días, por fin le dieron de alta a Juanse. Día y noche estuve a su lado, Leila traía a Manuelito todos los días. Entré a la habitación, tenía una sorpresa para él. —Listo para ir a casa —Sonreí. —Muero por ir a casa. Cariño ¿tú cómo estás, qué te dijo el doctor ya tienes los resultados, cómo está nuestro bebé? Acaricié mi abdomen y sonreí. —Los tres estamos bien. —¿Cómo no entiendo? —preguntó confundido. Tomé su mano y la puse en mi abdomen. —Nuestros bebés y yo, esperamos gemelos. Se quedó mirándome, no podía creerlo, tardó unos segundos en reaccionar. Me abrazó, un par de lágrimas rodaron por su mejilla. —¿Estás diciendo que…? —La voz se le cortó. — Que serás papá de otros dos hermosos bebés, l

