capítulo 32.

1889 Palabras

LOS MISTERIOS DE LOLA. CAPÍTULO 32. LA FUERZA DEL AMOR. Juanse cerró los ojos y se desplomó delante de las dos, grité con todas mis fuerzas, sentí morir. —¡Lo mataste, lo mataste! ¡Aaaaaaah! ¡Rayos, cariño, cariño! Ella empezó a frotarse la cabeza desesperada, empezó a llorar y repetía; —No, no, no, no, él no se puede morir. Caminó como desorientada y luego se dejó caer al piso llorando. Corrí hacia él, estaba saliendo mucha sangre, sentí terror, pero tenía que ser fuerte. Las manos me temblaban, las puse sobre su abdomen ejerciendo presión, empecé a llorar desesperada. —¡Aaaaaaah! ¡Aaaaaaah! ¡No me dejes, no puedes dejarme, rayos, Dios no me lo quites, otra vez no ¡Por favor! Sentía que su pulso era muy débil, rompí mi blusa y la puse en su herida tratando de parar la hemorragia

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR