Nahuel. Cinco años después. . —DALE DALE... —rodeo el corral viéndolo luchar con el cordero grande que le prepararon. —AHI EMMA, TÍRALO... CON TU PESO TÍRALO. —hace tanta fuerza que llega a gritar y lo tira, queda abajo pero lo envuelve y se saca el cuchillo de madera poniéndolo en el cuello—. ESAAAA. —VAMOS VAMOS. —salto el corral viéndolo fijo, jadea mirándome. —Mírate, me cerraste la boca. —Y tu que decías que me iba a lastimar. —me inclino y lo levanto de un abrazo—. Lo hice papá. —¡Siiiii, lo hiciste cielo!. —sonrio cerrando los ojos porque no dormí anoche, y desde que llegamos estoy con un humor de perro del miedo, como somos blancos nos dan los mas grande y a Enru cuando hizo su ceremonia hace un mes atrás, el cordero tenia cuernos creciendo, todo es para lastimarlos y que

