En medio de la noche, me cuesta dormir un poco porque tengo mucha ansiedad por dentro, aparte de que tengo ansiedad por dentro por todo.
Aparte de que no tener noticias de mi hermano, es algo que a veces no me deja dormir porque si estuviera aquí estoy segura de que me puede defender de los problemas personales que pueden tener mis padres.
Sin embargo, respiro un poco por qué no hago nada aquí, reflexionando que la situación de mi matrimonio arreglado se puede solucionar de un día para otro.
—Tranquila, todo va a salir bien—son las palabras que me dijo en este momento, para intentar calmar mis nervios, sabiendo que es una gran mentira por dentro.
A las pocas horas, cuando estoy medio despierta gracias a la ayuda de mis oídos, empiezo a escuchar una pequeña discusión que están teniendo mis padres acerca de Jake, pero cuando me quiero concentrar en sus palabras ni siquiera entendió qué quieren decir ellos en el momento que se alejan.
Entonces me levanto para ir cerca de la puerta en este momento, sin embargo, tengo miles de dudas acerca de salir para enfrentar a mi papá por todos los malentendidos que hemos tenido los dos.
Vuelvo a mi casa, pero me mantengo las piernas cruzadas recordando los momentos que tuve con Bastián.
Aunque suene un poco loco, nuestros destinos están demasiado lejos para enamorarme de él porque lo único que quiero es tener una buena posición dentro de los hombres lobos para ser la primera alfa de la manada en este mundo oprimido machista que no quiere que haga algo.
Pero, así signifiqué morir, voy a cumplir mi sueño porque no pienso rendirme tan fácil ni mucho menos si tengo que tomar otro tipo de decisiones.
En medio de mis pensamientos, entonces me volteo para darme cuenta de mi madre está entrando en mi cuarto.
—Hija, tenemos que hablar—fueron sus palabras en ese momento, donde me quedo callada porque no tengo ni idea de lo que pudiera decir.
Aunque empiezo a notar cada uno de sus movimientos, viendo que sus reflejos de lobo han desaparecido casi por completo.
Si no fuera porque mi mamá Alice tuvo descendientes fuertes dentro de la familia de hombres lobos, hace mucho tiempo ella se hubiera convertido en humana sin el molesto efecto de la luna llena.
—Orquídea, lamento que te lo diga de esta manera, aunque tienes que entender que el regreso de Bastián es para ocupar un buen lugar en el consejo, por eso deberías alejarte de ese chico porque créeme ahora mejor amigos no va a traer nada bueno para tu vida—entonces en medio de eso, se mantiene levantada cerca de mi lado—aparte de que tu hermano se debe quedar en el Castillo Ravenblack porque ha habido algunos problemas.
No tengo problema en sus palabras porque ahora ella pretende que me mantenga encerrada en mi habitación cuando tiene miedo de que ve una mala imagen en nuestra familia.
Incluso que el abuelo de mi mejor amigo, inyecte sus venenos llenos de chismes en el consejo cuando la guardiana ni siquiera puede estar presente.
—Mamá ¿Es posible que mi hermano tenga otras razones para quedarse ahí? ¿O quizás una chica?—apenas le menciono la última palabra a ella, me sostiene el hombro como si estuviera a punto de temblar por todo lo que sale de mi boca.
—Espero que te puedas guardar ese comentario frente a tu padre porque nadie puede saber como puede reaccionar, incluso ahora no tiene un buen humor porque se suponía que Jake debería regresar para estas fechas—después de su respuesta se aleja para luego cerrar la puerta de mi cuarto.
Por el tipo de reacción que tiene, me imagino que la estadía temporal de mi hermano es algo que nadie esperaba porque se suponía debía llegar, hace una semana tuvo que regresar.
Tengo ganas de salir, pero me doy cuenta de que no he comido nada, sin embargo, me levanto otra vez para cambiarme de ropa.
Escojo una camisa verde corta junto a un pantalón azul incluyendo unas sandalias mientras mantengo mi cabello suelto a pesar del calor que hace en el ambiente.
Quiero evitar las sospechas de mi madre, por eso salgo directo a la cocina para ver que hay de comer porque ni siquiera he tomado agua en todo el día.
A diferencia de mi mamá, quien se mantiene sentada en la mesa de la sala leyendo un pequeño libro rojo, mientras que está anotando algo en su agenda.
Entonces lo primero que veo encima de la mesa es una manzana roja para luego servirme un vaso de agua en este momento, sin observar nada de lo que está escribiendo mi mamá porque eso no me interesa para nada.
Sin embargo, luego me regreso a mi habitación dándome cuenta de que mi madre Alice empieza a sospechar algo acerca de mi conducta en este momento, pero la verdad me da igual.
Porque mientras que nadie me arrebate la libertad que tengo en mi vida, tengo la opción de vivir en vez de morir por todo lo que está ocurriendo.
Poco a poco, mastico la manzana de manera apresurada mientras que escapo por la ventana, espero que al menos no empecé a notar nada de lo que estoy haciendo en este momento porque si no luego empieza puede empezar con su drama todo loco.
Pero estoy mandando al carajo las reglas junto a las posiciones de la manada dentro de esta ciudad, a pesar de que quiero ser una chica libre, algo que estoy dispuesta en mantenerme firme a pesar de todas las consecuencias que pudieran tener mis acciones.
Cuando intento salir, no tengo nada de miedo de lo que pudiera pasar, ni siquiera me detengo a mirar hacia atrás porque pudiera ser una señal de debilidad o algún tipo de impotencia que pudiera tener dentro de mi corazón.
No me detengo en ningún momento, ni mucho menos pienso en las palabras de mi mamá, porque el amor no tiene que existir en mi vida, ni mucho menos enamorarme de un hombre lobo que no tiene ninguna importancia en este mundo.
Apenas estoy caminando, me doy cuenta de que debo mantener la tranquilidad con todas las personas que tengo a mi alrededor.
Respiro un poco para quedarme tranquila, sin embargo, empiezo a sentir el olor de mi madre un poco lejos, pero es lo suficiente cerca para estar preocupada.
Intento caminar más rápido, aunque de un momento a otro me cuesta concentrarme, algo que hace que cometa un grave error en estos minutos.
Porque me tropiezo con unas cestas de comida, un ruido que provoca que las sospechas de mi madre caigan en mí.
Ni siquiera tengo tiempo de reaccionar, sino que me detengo ayudar a la chica humana porque la verdad no tengo otro tipo de opción de escape en otro momento.
Entonces mi mamá me jala del brazo frente a toda la gente que está presente en el lugar con mucha fuerza para sacarme de ahí, mientras nos vamos a un callejón vacío.
—¿De verdad creíste qué no me iba a dar cuenta de nada?—fueron sus duras palabras, pero, mantengo la frente en alto porque no tengo miedo de lo que pueda decir por qué estoy enfrentando las consecuencias de mis actos en este momento—Todo lo que hago es por tu bien, hija. Si no te conviene seguir insistiendo con tus sueños cuando no tienes oportunidad, aquí tienes que aceptar el matrimonio por contrato, que es lo único que te puede salvar.
Sin embargo, pese a las palabras de mis padres, no me quiero rendir ni mucho menos aceptar esas opciones.
—Sé que todo lo dices por mi bien, pero la verdad así me tenga que desterrar de la manada, no me quiero convertir en el tipo de persona que eres tú—me acerca a ella—si no te quitas de mi camino, créeme que las cosas van a cambiar entre nosotras porque no tengo una imagen que mantener frente a los demás.
En el minuto que le dijo todo eso, lo siguiente que hago es irme dándome cuenta de que ella ni siquiera me quiere detener ni siquiera por un minuto, porque en el fondo debe entender que soy el cambio que necesita nuestro mundo.
Sin embargo, cuando me volteo a verla de nuevo, ella está apretando los puños como si estuviera enojada, algo en lo que no le presto nada de atención porque tengo mi derecho de nacimiento que vengo a reclamar.
Menos mal que la muchacha que me tropecé temprano no dijo nada porque pensó que quizás le podría hacer daño, aunque le di una sonrisa tímida.
En medio de mi camino, reflexiono acerca de los problemas que debe tener mi hermano en el Castillo, aunque en mi parecer algo más está ocurriendo ahí.
Quizás tenga líos amorosos porque es la primera vez que actúa así siguiendo sus propias ideas.
Cuando llegó donde está nuestro consejo, me encuentro con la guardiana junto a mi mejor amigo desde lejos, hablando de manera cariñosa y cercana, algo que provoca algo dentro de mi interior.