Capítulo 7

1544 Palabras
Cerca de la noche estoy metida en mi cuarto porque se supone que una cena familiar debería arreglar las diferencias que tengo con mis padres a pesar de que ellos están concentrados en saber alguna noticia de mi hermano, algo que más que mi estabilidad emocional en la casa. Sin embargo, igual no le presto nada de atención a eso porque en este mundo rodeado de hombres, tengo que luchar sin rendirme para tener los mismos derechos. Porque tengo el gran sueño de conquistarme en una alfa porque es mi derecho de nacimiento, a pesar de los demás tienen otras expectativas sobre mi vida. A pesar de que le vengan con miles de chismes a mi papá, igual voy a hacer lo que dicta mi corazón porque el secreto siempre es continuar tus sueños a cualquier costo porque si no lo haces que necesita tienes de vivir. —¡Orquídea! ¡Orquídea! Ven a cenar—fueron las palabras de mi madre, mientras que tengo puesta una pijama morada junto a mi cabello suelto. En el momento que abro la puerta, veo que mis padres están concentrados en una carta para darse cuenta de que se trata de mi hermano Jake. Pero, en el momento que me siento en la mesa, ellos intentan disimular que no está pasando nada cuando es todo lo contrario por las expresiones que tienen en su rostro. —¿Acaso se murió alguien?—es la primera pregunta que le hago a los dos cuando la comida está servida en la mesa. —Nada, hija—me dice mi padre cuando empiezo a ver mi plato. Se supone que nada es perfecto en el mundo, pero mi familia viene de otro planeta porque durante el resto de la cena nos quedamos en silencio. A pesar de que me mata la curiosidad de cuáles son las palabras de ese papel, no puedo hacerlo porque está doblado y guardado en el pantalón. Pero, menos mal, tengo mi propio sistema de comunicación con mi mejor amigo, algo que ustedes ni mis padres van a averiguar nunca. Sin embargo, voy a esperar hablar con él en la madrugada porque siempre me apoya en cualquier tipo de locura que puedo tomar. Más adelante, ellos se levantan de la mesa mientras que me quedo inquieta con lo que pueda pasar, por eso apenas cierran la puerta. Hago mis primeros movimientos para escuchar de lo que van a hablar, intento no hacer mucho ruido para no despertar los instintos de ellos. —¿Ahora que se supone que vamos a hacer?—escucho decir a mi madre demasiado alterada—espero que no sea nada cierto lo que dice nuestro hijo. —Mujer ni siquiera sabemos si realmente lo que está diciendo es verdad. Recuerda que Orquídea pronto se va a casar para tener una posición elevada en el consejo porque Jake tiene que regresar para ocupar otro puesto en el consejo. Esas palabras me dieron tanta rabia por dentro, pero tenía que contener mis ganas para que no supieran que estaba aquí. Por eso me dio una tensión en mis ojos y oídos, pero me di cuenta de que no podía seguir perdiendo el tiempo, tomando la decisión de alejarme de ahí. Volví otra vez a mi habitación para llamar a Bastián por medio de nuestro código. Donde utilizaba un silbato para llamarlo, ese ligero sonido le hacía entender que necesitaba reunirse con él, siendo este un pequeño instrumento nuestro medio secreto de comunicación. Nosotros lo hicimos cuando nos dimos cuenta de que lo podríamos usar en cualquier emergencia, algo que estaba sucediendo en este momento. Poco después, mantengo mi ventana abierta mientras que me pongo mi chaqueta, quizás para ocultar algo. Sin embargo, me cuesta esperar que aparezca mi mejor amigo porque necesitamos hablar de muchas cosas, aunque necesito que sea franco para confiar en él. Algo que mi familia no puede hacer, excepto por Jake, pero es una lástima que esté lejos, incluso en otro mundo. Supongo que siendo hombres lobos deberíamos tener la capacidad a nuestra familia, excepto a nuestros mates, porque no sabemos de lo que sean capaces. —Disculpa, por llegar tarde—fueron las primeras palabras de Bastián mientras lo abrazo, sin embargo, lo invito a pasar a mi cuarto porque la luna está en el punto más alto de la noche. No le respondí nada, sino que luego de eso, terminamos acostados en la cama. —Me imagino que no me estás ocultando nada ¿Cierto?—le pregunto de manera directa, cuando mi mejor amigo lo único que hace es reírse. —Por el simple hecho de que las personas no te digan los motivos de sus acciones no te puedes poner con esas actitudes, además estoy seguro de que puedes confiar en mí. Apenas me dijo esas palabras, me acercó a su lado para mirarlo frente a mis ojos, para luego volverme acostar. —Ni siquiera entiendes por lo que estoy pasando cuando piensas que todo puede estar bien, pero mi padre quiere seguir adelante con el matrimonio bajo contrato como si fuera la única solución que ellos tienen en mi vida—comento mientras que me doy cuenta de que Bastián sigue despierto. —Mi flor, lo único que puedes hacer es ir otra vez al consejo para ver que excusa te pueden decir esos viejos ¿Aunque creo que es la mejor solución que puede haber?—me dice mi amigo cuando me hace cosquillas en mi estómago. Durante el resto de la madrugada seguimos hablando acerca de otras cosas, pero cuando veo que está saliendo el sol. Este hombre lobo me da un beso en la frente para despedirse, entonces agarro su mano. Quizás una manera de evitar que se vaya, aunque no quiero que se vaya al final lo suelto. Ahora que estoy sola en mi cama, me cuesta dormir, a pesar de que es demasiado irse al bosque en estos momentos. Tengo nervios porque se supone que la idea que tiene Bastián, es algo arriesgado porque es casi una prohibición que esté en el consejo otra vez. Aparte de que también he metido a mi mejor amigo en bastantes problemas, pero estoy cansada de que los demás tengan que discutir mi vida. Entonces me levanto para cambiarme de ropa, a diferencia de mi cabello que se mantiene ondulado. Escojo unos pantalones negros junto a una camisa blanca para salir por la entrada principal de mi casa para intentar pedirle un consejo a la guardiana o irme al mundo humano donde estoy segura de que nadie me va a extrañar. Apenas salgo caminando, todas las luces están apagadas, mientras que estoy segura de que mis padres están descansando. Menos mal me muevo en silencio, pero en el momento que voy a abrir la puerta escucho la voz de mi mamá. —¿Vas para algún lado?—me pregunta Alice cuando volteo enseguida intentando ocultar mis nervios. —Puede ser porque igual a ustedes necesito saber la verdad de lo que está sucediendo—entonces suelto un suspiro para continuar con mis palabras—mami, por favor dime que mi hermano va a volver. Ella al principio se queda indecisa porque me imagino que no tiene idea de que me puede decir, pero apenas me va a contestar, viene mi papá. —Los humanos están en guerra, pero nosotros nos vamos a mantener al margen porque el lord de los vampiros se debe ocupar este asunto cuando antes ¿Espero que sea un asunto claro?—es su respuesta cuando me imagino dentro de mi mente que Jake debe estar haciendo todo lo posible para detener eso. Nadie tiene idea de lo que pueda pasar más adelante e incluso en el Castillo Ravenblack pueden que resistan o no, pero eso me da fuerza para hacer algo. Por eso, termino de abrir la puerta para salir de mi casa porque estoy cansada de ser una chica que piensen que es frágil e inocente cuando tengo un carácter orgulloso y dominante. En ningún momento miro hacia atrás, sino que ignoro un poco mi alrededor, aunque huelo algo en el aire dándome cuenta de que se trata de unos vampiros o brujos. A pesar de que nadie sabe el rumor de la guerra, mi comunidad se mantiene tranquila como si nada estuviera pasando porque desconocen la realidad de las cosas. Sigo mi camino, sin embargo, mi padre está cerca, aunque me cuesta entender por qué otras criaturas están aquí en la capital. ¿Será que necesitan ayuda? Para nosotros, proteger la manada es lo más importante porque no podemos dejar este mundo para ir a defender una escuela donde quizás la directora ni siquiera solicite nuestra ayuda. Cuando estoy cerca del edificio de las reuniones del consejo, un vampiro me observa desde lo lejos, aunque se mantiene en su posición voy hacia mi destino. Sin embargo, veo que Bastián está entrando con otros hombres lobos, pero no le prestó atención porque quizás pudo venir para otra cosa. Como me dijo anoche, puedo confiar en él, pero tampoco me va a revelar el propósito de su secreto porque me puede dar algunas pistas. Nada más, espero tener esas palabras guardadas en mi corazón para nunca olvidarlo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR