La primera vez que Ximo quiso cumplir su fantasía se le hacía difícil explicar a Clara que es lo que verdaderamente le excitaba. Solo la visión de su mujer agarrando una buena polla consigue en él erecciones memorables. Evidentemente pollas diferentes a la suya. Él sabe como le gusta a Clara una buena cogida a cuatro patas, pero de ahí, a dejarse follar por otro, hay un paso que Ximo no sabe si va a dar. Recogiendo el valor suficiente, mientras le comía el coño una noche de verano con los ventanales abiertos por si algún vecino pudiera mirar, y mientras Clara se retorcía de placer, él le soltó "me gustaría follarte mientras te comes otra polla". Ella creyendo parte de un juego, se dejó llevar por la fantasía, confirma con un "sí…la chuparía con ganas". Palabras que a Ximo le provocó

