"Ahora vuelvo" le digo a mi marido en el oído en la entrada del cine, mientras estamos esperando ambos y nuestros amigos para entrar. Aún falta un cuarto de hora y necesito un baño urgentemente. Pregunto al trabajador que está tras el cordón si puedo pasar al servicio de señoras "Claro, pase" me dice entre una sonrisa. Paso por varias salas hasta llegar al final del pasillo y encontrar el cartel de aseos. Cuando entro veo varias chicas, más jóvenes que yo, mirándose en el espejo y empifollandose como colegialas rebeldes que quieren parecer más adultas. Miro puerta tras puerta buscando un baño lo más limpio posible, pero dado lo que veo al final entro en el que menos sucio está. Tras hacer un sinfín de equilibrios intentando que el bolso no caiga al suelo, que el abrigo no se me moje co

