Cuarenta y nueve.

2653 Palabras

Negar que lo dicho por Adriano no me emocionó, sería mentir. Pero pensando con la cabeza fría, ¿se había vuelto loco? ¿esperaba que después de todo lo recibiera de regreso? —No, no te quedarás. —Me quedaré, no quiero verlos sufrir, sabes lo feliz que les hace verme en casa, pues les voy a dar esa alegría cada día. —No pienso recibirte después de que has vivido con otra mujer. —Ana, no voy a volver contigo, volveré a casa, pero dormiremos en camas separadas—, cerró los ojos y suspiró —Tratemos de estar bien por ellos, si quieres que crezcan llenos de alegría, hay que estar juntos, aunque durmiendo en habitaciones separadas. Ana no pudo responder, porque mis pequeños bajaron y se treparon sobre mí. Con uno de cada lado me dirigí al comedor —No quiero comer papi, estoy lleno. —Yo tampo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR