Contado desde Adriano. Pasado. «Lo último que recuerdo de aquel día, fue haber visto a mí esposa volar en paracaídas mientras mi vida estaba a punto de acabar. De pronto el piloto abandonó la cabina, me abrazó y nos lanzamos al río, pero para nuestra mala suerte este estaba súper corrientoso y nos arrastró de una manera que mis brazos se quedaron sin fuerzas. Nadar contra la corriente había sido fatal, cuando caí de lo alto de una cascada pensé que ese era mi final. Sin embargo, desperté hace unas semanas en una enorme habitación. Al abrir los ojos vi a la enfermera apuntando algo en la libreta, seguido ingresaron varios doctores y cuando quise hablar no pude, mi lengua estaba tan pesada que parecía estar en la gravedad. Ese día me enteré que habían pasado Dos años y medio, en los cuale

