Cuarenta y uno.

1594 Palabras

Travis volvió a besarme con suavidad, era de esos besos que te van apretando el labio hasta soltarlo. Creo que si continuaba besándome así no me podría detener y terminaría en su cama esa misma noche. Bendito el timbre que sonó y nos impidió que continuáramos en lo que estábamos. —Pedí una pizza—, dijo al levantarse. Después de degustar la pizza me dirigí a casa. Encontré a Máximo en la sala y me senté frente a él. Soltando un suspiro expuse —Acabo de traicionar a Adriano. Máximo sonrió y ladeo la cabeza —No es traición cuando tu esposo ya está muerto. Aquella noche me lancé en la cama y pensé en Adriano, mi amado Adri, siempre quise amarlo para toda la vida, quería que solo fuera él y nadie más, sin embargo, otro hombre había acaparado mi atención, se estaba ganando un lugar en y m

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR