AUTOR. Taylor Swift ingresó a la oficina de Eliot Ness, cerró la puerta y se acercó al hombre parado con la mirada direccionada en la ventana, lo giró desde los hombros —¿Te gusta? —Le miró muy enojado. —No sé de qué hablas—, dejó la copa en el escritorio y observó fijamente a su pareja. —Sabes, sabes perfectamente de que estoy hablando, o mejor dicho de quién te estoy hablando—, se acercó manteniéndole la mirada —Escucha bien Eliot, si permití que te casaras con esa mujer fue porque dijiste que solo era tu amiga y que así podríamos ocultar nuestra relación, ya que, si salía a la luz, podría perjudicar tu carrera. Pero te dejaré claro que no estoy dispuesto a convertirme en tu amante. Pasando la mano por su rostro, Eliot musitó —¿¡Amante!? —, Eliot se acomodó en el sillón —Eso es lo

