Todo Inicia Jaim cerró el broche de su capa, de pie, junto a la cama de Dana. Estaba amaneciendo. La joven estaba profundamente dormida cubierta sólo con las mantas. Su piel desnuda la hacía parecer irreal. Suspiró antes de inclinarse para besar su hombro desnudo mientras dejaba una flor corelia de hielo y maná en la almohada junto a ella. Desbloqueó el sello de la puerta y abrió un portal hasta la mansión. Antes de cruzar, miró a la joven una última vez y, apretando los puños, se marchó. Cuando Jaim pisó la mullida alfombra del estudio en la mansión del ducado y el portal se cerró, una voz lo sobresaltó. - ¿Estas son horas de llegar, hermano? - preguntó Alex desde la dominadora encendiendo la luz del escritorio. - Mierda, Alex. Me asustaste. - dijo relajando la postura defensiva. - T

