Habían pasado un par de días desde que habían llegado a Emiratos. Bruno se perdió de Lilith queriendo olvidar un poco su realidad para centrarse en Héctor. El mayor sólo quería regresar a casa con su jefe, ahora amante, y salir de Emiratos pues sentía que algo malo se acercaba. Era viernes por la mañana, Eirian y la familia se habían mantenido investigando durante largos días los pasos de los chicos. Comenzaron desde la llegada de los vuelos a Emiratos, a los hoteles que recibieron a pasajeros durante esas fechas. Mientras que Bruno y Héctor se preparaban para esa noche, irían a Lilith. Y aunque el mayor no estaba muy convencido de aquello, se mantuvo firme por su amante. Después de todo para eso habían viajado. Ambos se encontraban en la mesa que estaba en el balcón de la habitación, h

