El lugar estaba bastante lleno, Bruno y Héctor no se detuvieron en el primer piso. Su objetivo era ir al VIP y sacar alguna información de Linsai. Desde el segundo piso fueron vistos por Sigfried y Rose, el hombre miró a la chica. —Traéles algo para beber— le ordenó el pelinegro. La chica hizo caso y salió del VIP para buscar unos tragos. Bruno y Héctor subían la escalera del segundo piso. Iban a paso firme al VIP, esa puerta de vidrio que daba a ese tipo de balcón que tenía toda la vista del local. —Bruno, si te digo que nos vamos, lo hacemos— le dijo el mayor mirando sus ojos. —Lo haremos— dijo el castaño dejándolo tranquilo. Bruno se acercó a la puerta, pero antes de tocar ésta fue abierta. —¡Jadel!— se levantó Sigfried de su asiento para recibirlo. El chico quedó algo descolocad

