VI Los osos

2035 Palabras

VI Los osos Tras una hora de camino, en la que Tomek pudo comprobar que Marie no había exagerado las capacidades musicales de Cadichón, se hizo de noche, y ya no se veía nada. Además, un frío húmedo había descendido sobre el carro y sus ocupantes. —¡Para, Cadichón! —gritó Marie, y el burro se detuvo enseguida. Después le pasó una chaqueta a Tomek, que estaba temblando. —Toma, abrígate, dentro de poco hará aún más frío. Yo le voy a poner las zapatillas a nuestro amiguito. Tomek se preguntó qué querría decir aquello, y observó lo que hacía Marie. Esta rebuscó en el carro y sacó de él un montón de telas que tiró al suelo. Después bajó del carro y envolvió cada una de las patas de Cadichón, con tanta maña que pronto se formó una especie de bola grande al extremo de cada una de ellas. Tom

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR