22. El Trato

3466 Palabras

Camila Se incorporó lentamente mientras sus ojos comenzaban a empequeñecerse, los nudillos marcados como acero bajo la piel y su rostro cambiaba de color a la misma medida de sus pensamientos. Yo estaba inmóvil, porque en ese momento no podía predecir cuál sería su reacción y por primera vez, tuve miedo. —Yo… —cerró los ojos y se levantó de la cama con agilidad caminando hasta la puerta—, necesito dormir, volveré más tarde, tal vez. —No te vayas, no, David —en ese momento olvidé todos mis malestares y sólo salté de la cama abrazándolo por la espalda, lo escuché botar todo el aire de los pulmones. —No puedes decirme algo como eso y esperar que razone, estoy demasiado cansado y molesto, déjame ir… —Te quiero, a ti, te quiero —sentía las lágrimas comenzar a asomarse, porque yo sabía que

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR