27. Frustraciones

4231 Palabras

David No recuerdo haber sido tan feliz alguna vez. Despertar con el rostro pegado a la espalda de mi Cami, no tiene comparación, pero agregarle un hermoso sueño con Lucilla, es asombroso. Hace media hora que me he permitido recordarla sin sentir la típica punzada de dolor en el pecho. Sus largas trenzas oscuras vuelan mientras corre por el jardín, ojos azules que brillan al imaginar las más arriesgadas aventuras y su sonrisa, basta que comience a curvar su boca para que todos caigan rendidos a sus deseos. La sonrisa de mamá al vernos jugar es impagable. Ella decía que, por ser gemelos univitelinos, teníamos una conexión especial. Siempre fui capaz de “leer” sus deseos antes de que llegara a expresarlos y, por lo mismo, rara vez escuchábamos su voz. La amaba, tanto, mi adorada hermana.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR