
Isabella Ferrara cometió un solo crimen: enamorarse del heredero de la mafia, Alessandro Moretti. Para salvarle la vida, tuvo que destruirle el corazón, huyó bajo la lluvia con una maleta, una mentira y un secreto creciendo en su vientre, refugiándose en los brazos del único hombre en quien no debía confiar: el mejor amigo de Alessandro.
Cinco años después, Alessandro ya no es el chico que la amaba, ahora es el Don. Un monstruo frío, despiadado y letal que ha jurado destruir a la mujer que lo vendió y al amigo que lo traicionó.
Cuando la encuentra, su venganza parece perfecta: secuestrarla, encerrarla y obligarla a ser su sirvienta, pero el plan de Alessandro se hace pedazos cuando mira a los ojos a un niño de cinco años que le sostiene la mirada con la misma intensidad oscura que él ve en el espejo cada mañana.
Matteo no es el hijo de un traidor, Matteo es el Heredero, sangre de su sangre.
Ahora, las reglas han cambiado, Alessandro no solo quiere venganza; quiere lo que es suyo. Quiere a su hijo y quiere a Isabella, no como prisionera, sino como su esposa, atada a él por un anillo con rastreador y una obsesión que roza la locura.
Pero en el mundo de la Cosa Nostra, los secretos se pagan con sangre y mientras Isabella lucha por transformar su miedo en poder para proteger a su hijo, descubrirá que el verdadero peligro no es el hombre que la tiene cautiva, sino los enemigos que acechan en las sombras esperando para atacar.

