Brianna La despedida, fue muy dura, pero tenía que hacerlo; tarde o temprano llegaría el momento en el que ambos se deberían despedir. Briana estaba consciente de eso, por más que doliera un montón, ambos sabían que ese día llegaría tarde o temprano. Briana no sabía si podría regresar, tampoco sabía cómo estaba su abuela. Le dolía el alma alejarse, y ver que la casa en la que tanto tiempo había estado: cada vez se hacía más pequeña en su visión, mientras se alejaba con su amiga, la miraba con mucha tristeza. La dejaría en la terminal, luego iría en colectivo. —¿Volverás amiga? —quiso saber Melissa. —Nose cuando, pero algún dia... Volveré —le contesto. —Te voy a extrañar —músito. —Y yo a ti. Ninguna de las dos, dijo algo más. Ambas estaban triste, por la despedida. Melisa, no era un

