Capitulo Dieciocho

1311 Palabras
Amelia Los Katunaric son esa enorme familia que siempre está unida y que te complace admirar cada que están juntos. Cuando conocí por primera vez a los padres de Nikolas entendí que son más que una simple familia. Venir a Croacia fue toda una travesía, es mí primer viaje lejos de casa y me siento muy emocionada de vivir está experiencia, al haber estudiado relaciones internacionales, puedo nutrirme de otras culturas, por eso cuando la Duquesa me informó sobre este viaje, investigue sobre las costumbres de este país, su gastronomía, danza e historia me atraparon. El tacto suave de las manos de Nikolas sobre mí cuello, provocan que cierre los ojos y suspire relajando mí mente y dejándome sumergir en la atmósfera tranquila que me invade. La tensión no es fácil de soportar, nunca antes había trabajado tanto como lo estoy haciendo ahora, las responsabilidades que tengo por el momento no son muchas, pero mientras avance el tiempo tendré más compromisos por asumir y guiar, solo espero tener la capacidad de mental y las fuerzas físicas suficientes. Nikolas mueve sus dedos con sumo cuidado trastornarme y no sabía que necesitaba esto, hasta que él inició con el masaje. Sonrío en algunos momentos debido a que en algunas zonas sensibles soy cosquilluda, le doy ligeras vueltas a mí cuello tal como Nikolas me indica, escuchando los truenos y relámpagos al final. —¿Interrumpo?— dice una voz muy conocida para mí, abro los ojos encontrándome a Louis en la puerta mirándonos fijamente. Nikolas no detiene sus maniobras en mí cuello, dirige la mirada a Louis y agrega: — Está muy tensa por el viaje— dice como si nada, como si fuera lo más normal del mundo que una mujer este a solas en una habitación con un hombre que le está brindando el mejor masaje para la tortícolis del mundo. Louis ya nos ha encontrado en situaciones muy embarazosas, la considero mí amiga, pero no puedo confiar a plenitud en ninguno de los que trabaje para mí madre, con el pasar de los años entendí que los empleados solo veneran a la Duquesa, hacen todo lo que ella les pide y siempre le informan de lo que pasa a su alrededor. Una sonrisa en el rostro de Louis me confunde. —¡Se ven tan lindos juntos!— dice acercándose a nosotros. — ¿Qué haces aquí?— le pregunto ya que se supone nos dejaron en nuestras respectivas habitaciones. —Vine a ver cómo estabas — agrega Louis. —¿Te sientes mejor?— me pregunta Nikolas. —Me siento perfectamente, muchas gracias Nikolas— le digo poniéndome de pie. Nikolas sonríe y señala el baño, asiento con la cabeza entendiendo que la tina ya debe estar llena y que el se ocupará. —Como ves, estoy bien Louis, gracias por verificar— le digo mirándola a los ojos. — Eso puedo ver, estabas muy sumergida con el señor Katunaric— habla y frunzo el ceño, su actitud es atosigante y no me gusta que siempre esté cerca cuando me pasan cosas con Nikolas. —¿Por qué no tocaste la puerta ¿— le pregunto por su atrevimiento de entrar sin avisar, cosa que no es costumbre de su parte, debido al entrenamiento que es sometida para trabajar con la Duquesa. — No sabía si estaba abierta, simplemente rodé la perilla y se abrió— agrega Louis con seguridad, pero no me convence mucho. Tengo que tener mucho cuidado, ya Louis sabe sobre mis ataques repentinos, entre otras cosas, y no quiero que le informe a mí madre nada al respecto. Le dedico una falsa sonrisa pretendiendo que me come el cuento que me vende, es psicóloga clínica, sabe cómo jugar sus piezas, quiere que nos volvamos íntimas amigas y le estoy dando siento poder para que crea que así es. —La tina está lista— indica Nikolas acercándose — te dijo tranquila para que descanses— me dice Nikolas y le sonrío. —Gracias por ser tan amable Nikolas, tu familia es maravillosa — le digo con auténtica alegría. —Mañana tenemos un intenso día que agotar, pasa buenas noches — me dice y se acerca a besar mis mejillas, accedo y el contacto de sus labios en mis mejillas me sonroja las instante. Nikolas abandona la habitación de huéspedes que me ofrecieron, es enorme aunque no demasiado, los colores neutros y combinaciones modernas me gustan, pero la mejor parte es la enorme ventada de techo a piso que tengo en frente de la cama, me parece que podré apreciar durante esta semana el amanecer. —Mmmmmm me parecen muy tiernos Amelia, tu y Nikolas son divinos— me habla Louis y le sonrío. —Me parece que estás confundiendo las cosas Louis, Nikolas y yo solo somos amigos— le digo mientras observo detenidamente su comportamiento. Se lanza sobre la cama y me invita a ir. — Amelia, estás aquí, lejos de la Duquesa, debes disfrutar este viaje y quién sabe, quizás retornemos con una pareja formada— habla Louis y yo me siento al borde la cama junto a ella. —Puede ser— le digo para ver si reacción y efectivamente es la que esperaba, tiene la mirada encendida a la expectativa de saber el chisme. —¡Si!— grita de alegría, nosé que gana la Duquesa con humillarte, es obvio que una relación para mí debe ser con alguien que pertenezca al mismo círculo social, pero lo que no comprendo es por qué me dejó venir y pasar toda una semana lejos de ella, pero con sus informantes,¿a caso quiere que caiga a propósito? Y si eso pasa ¿qué ganaría ella? —Enre te miraba con lindos ojos, nosé quizás terminen siendo pareja— le digo y pone cara de desagrado y en sus ojos leo la decepción, lo sabía, esperaba que le expresará mis sentimientos hacia Nikolas. —Eso no pasará Amelia, me refiero a ti y a Nikolas — le sonrío. —Eso es imposible Louis, Nikolas no es de la realeza — le indico. —Pero si lo amas eso no debe ser un impedimento — me dice. —El amor no existe Louis, he leído muchos libros para saber eso, no existe la persona ideal para cada quien, solo gente que tienen mutuos intereses y deciden estar juntos— le expreso con algo de amargura. — Claro que sí, puedo ver cómo tú y Ninolas son….— intenta alegar, pero la freno. — Estás tan obsesionada con eso, debes dejar de insinuar o asumir que Nikolas y yo nos amamos, cuando a penas nos conocemos, suenas como una loca— le digo un poco más seria — me agrada la compañía de Nikolas como a él la mía, tenemos muchos intereses en común, pero no seremos pareja Louis sácate esas ideas absurdas de la cabeza, si la Duquesa se entera de lo que piensas, te puede despedir y no quiero que te alejen de mí, eres mí única amiga — le expreso tomando su mano con cuidado. —¿Qué pasó con la chica romántica y soñadora que antes eras?— me dice escudriñando mí comportamiento, le sonrío y agrego. — Es la heredera al trono y ahora tiene los pies sobre la tierra— no puedo describir lo que veo en semblante, pero me causa satisfacción interna. Le indico que necesito descansar y se marcha, me desvisto y me dirijo a la tina del baño, esperando que el agua no esté muy fría. Sumerjo mí cuerpo y recuesto mí cuello del borde la bañera, dejo que los aromas relajen mí mente mientras pienso en cómo jugar mis piezas, debo ser muy cuidadosa el tiempo que permanezca aquí, tengo tres vigilantes que le informarán a la Duquesa de cualquier paso en falso que de.
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