Traición
Tiamat es una diosa del mar salado, algunos afirman haber visto su cuerpo en forma de serpiente o dragón en las aguas cerca de las tormentas, La diosa Tiamat siempre soñó con el amor, odia las guerras, el sufrimiento. Sus grandes poderes hacían que los demás dioses la respetaran y otros le tenían miedo, nadie buscaría provocarla, ella era tranquila, y siempre parecía ser una dulce niña, pero si hacían alguna injusticia lejos de algún sentimiento de bondad, ella era feroz.
Ella observaba a los humanos, los amaba y protegía, pero un día, notó que estaban siendo contaminados, los humanos recurrieron a las guerras, se mataban entre ellos, y habían olvidado lo que era el amor, ella destrozada ante tal atrocidad, decidió intervenir para hacerle recordar a los humanos lo que era el amor, así que eligió una madre, y se introdujo en su vientre para nacer como humana.
- Espérame Naya, no vayas tan rápido! - el joven corría atrás de la princesa.
- Eres tan lento Lion! corre!- la pequeña princesa apresuraba a su amigo mientras corría entre la multitud sin preocuparse.
- Con tanta gente al rededor es difícil moverse y muy fácil que te pierdas! - decía molesto intentando esquivar a la multitud. se habían alejado del palacio y se dirigían a escondidas de su padre hacia las puertas principales del reino.
- No me perderé, y si lo hago solo le ordeno a alguien que me lleve de vuelta, es la ventaja de ser la...- fue interrumpida por unas manos que cubrieron su boca, Lion por fin logró alcanzarla
- No lo digas en voz alta, si alguien se entera de que saliste del palacio intentarán secuestrarte y yo aún soy muy joven para enfrentarme a hombres tan grandes- le decía en voz baja fingiendo ser un debil niño.
-Te lo advierto, si haces algo imprudente y te secuestran no te bus...¡mierda!- soltó a la chica rápidamente al sentir un dolor intenso en su mano, ¡lo había mordido!
-Por dios!- exclamó la chica fingiendo sorpresa -¿ desde cuándo te asusta enfrentarte a hombres grandes? si el otro día derribaste a 3 de ellos en menos de 3 minutos! - ella confiaba en la fuerza y habilidades de Lion, parecía que mientras esté con el, nunca nada podría pasarle.
siguió corriendo muy confiada, pues no conocía la maldad del mundo, además, sabías que Lion siempre la salvaría, después de todo, era su trabajo como guarda espaldas.
-Es una malcriada, demasiado inocente, y está demasiado confiada- murmuraba con el seño fruncido mientras la veía poniéndose de puntas entre la multitud para poder ver el espectáculo, tenía que confesar que le gustaba que ella lo viera como un invencible, pensando en esto no pudo evitar sonrojarse, sin embargo, odiaba su imprudencia.
-Ahi está! es él Lion, ya llegó! ya llegó- gritaba de la emoción por ver llegar a su primo Néstor, tan gentil y tan amable, solo su mirada resplandeciente era suficiente para cualquiera caer a sus pies, soñaba con algún día casarse con el y gobernar juntos.
- Por fin llegó el chico rosa- decía Lion con media sonrisa en su rostro, eran buenos amigos de la infancia, los 3 eran prácticamente hermanos, aunque mientras fueron creciendo, Néstor se iba muy seguido de viaje fiera del reino, duraba varios meses para que pudiera volver, y cuando lo hacía, apenas se quedaba unas cuantas semanas, así que en cada reencuentro ellos se veían algo diferentes.
-Oh! Naya! que haces aquí? deberías estar en el palacio!- preguntaba Néstor desde su corcel blanco mientras le extendía su mano, era como un sueño, un ángel estaba ante sus ojos, sus cabellos eran dorados y hasta sus hombros, ojos verdes y labios finos muy apetecibles, tenía un cutis perfecto y un cuerpo pero bien formado con pocos músculos, aunque no destacaba en el uso de armas, era muy inteligente, cargaba su traje de príncipe de diseño blanco y dorado, y una capa con capucha blancas con bordes de hilos dorados, verlo era suficiente para devorarlo con la vista.
-Queriamos darte la bienvenida apenas llegaras, ha pasado tanto tiempo Néstor, estoy muy feliz de que hayas venido a tiempo para mí cumpleaños- expresaba la princesa muy emocionada y eufórica.
sus ojos se centraron en Naya mientras la oía como si de su hermana pequeña se tratara, sin embargo Lion pudo notar una mirada diferente en el, sin darle mucha importancia lo ignoro.
-Ven, sube Naya, te llevaré al palacio, es muy peligroso que estés por aquí- bajó de su corcel y tomando a la princesa de la cintura la monto sobre su caballo, para seguidamente el volver a subir.
-Lion, no tengo espacio para ti en mi caballo, pero puedes usar uno de los que lleva el carro-
Bromeo Néstor en gesto de saludo al joven con el que se había criado
- Está bien, los sigo- asintió el muy aliviado de no tener que seguir correteando a la princesa por más tiempo. aunque estaba celoso de que ellos estuvieran tan cerca.
(...)
- Naya, volviste a salir del palacio!- sermoneaba el rey muy molesto.
-Es mi culpa tío, por favor permítame hablar con ella sobre el tema- defendía Néstor a la princesa sutilmente
-Por favor Néstor, ella solo parece hacerte caso a ti, parece que con ella no sirve mi poder de rey o el de padre- replicó el rey haciendo un gesto de víctima.
- Papá!- interrumpió avergonzada de la actitud de su padre.
por otro lado, Néstor fingió ingnorar la situación.
Tío, ha pasado un tiempo, puedo notar que ha engordado.
- Insolente! cómo te atreves a burlarte del rey?!- todos guardaron silencio un momento, nadie se atrevió a decir nada más, de repente, el rey dejo soltar unas carcajadas.
-Estoy bromeando sobrino, si, debería hacer algo de dieta-
Este, solo dejó salir unas carcajadas una vez más causando que los demás se rían forzadamente, de repente se mostró un tanto serio y se dirigió al guarda espaldas de la princesa.
-Lion, debes proteger a mi hija- ordenó el rey al leal guarda espaldas mientras lo miraba fijamente a los ojos.
-No toleraré ningún descuido-
Lion, impactado por la órden, sintió un escalo frío por todo su cuerpo y asintió firme
-Lo que ordene señor, le pido perdón-
asintió con una reverencia ante el hombre que lo había acogido desde niño, el rey de los 5 reinos.
-Nestor, tengo que enseñarte algo, sígueme, no te imaginas lo que aprendí hacer el otro dia- se alejaban las voces poco a poco mientras se opacaban hasta finalmente desaparecer.
-Majestad...- Dijo Lion con la mirada al suelo como reverencia, enseguida el rey asintió
-Si niño...Ya puedes marcharte-
-Si majestad- se despidió el joven con una reverencia.
(...)
Después de tanto hablar y juguetear con su primo, La princesa ya estaba agotada, así que optó por despedirse de Néstor, quién le dio un beso en la frente.
-Ve a dormir, también estoy agotado, nos vemos mañana- se despidió Cortésmente con una reverencia mientras le dejaba un collar en su mano.
-Feliz cumpleaños Naya- sonrió antes de marcharse
-Pero es en una semana- dijo Naya sonrojada
-Es una Rosa dorada, es hermosa- agregó mientras apreciaba el dije a la vez que lo colocaba en su cuello ella misma.
-Naya...- Apareció Lion de repente
-Lion, donde habías estado? ya me sentía rara sin que me estuvieras siguiendo.
-Perdon si interrumpo algo, Es tarde, deberías irte a dormir, te acompaño a tu habitación- dijo fríamente como de costumbre, con una mano le mostraba el camino
-Esta bien, estoy muy cansada- *bostezó*
camino dirigiéndose al frente de Lion mientras éste la seguía, Lion mantenía su vista al suelo pero un destello le llamó la atención, era su collar, lo observó de reojo un momento, este frunció el seño y volvió a mirar al suelo mientras andaba. Al llegar a la habitación de la joven princesa, Lion la observó hasta que entró y delicadamente cerro la puerta.
Observó su mano, y tenía un collar con un dije de plata de un tulipán, pero después de ver qué Néstor también le regaló un collar, no quería regalarle lo mismo.
(2 horas después en la habitación del rey)
-Este maldito insomnio, quién será el desgraciado? serán los de la tribu de la tierra? se preguntaba el rey dando vueltas por toda su habitación, tomando trago tras trago, pues sabía que alguien estaba por traicionarlo ¿Pero quién se atreveria?
(flash back)
-Majestad!- se acercó apresuradamente al trono del rey un espía del Reyno. El Rey, quién había estado teniendo pesadillas y presentimientos extraños le había ordenado que espiara entre las sombras a cada persona que entrara y saliera del Reyno.
Con una mirada sombría le hizo una seña de que prosiga con su reporte.
-Ire directo al grano si me lo permite, hemos escuchado una conversación por casualidad mientras espiamos ciertas zonas, un grupo de hombres hablaba sobre un golpe de estado a usted señor, al parecer hay una organización anónima que tiene tiempo conspirando contra el Reyno y están planificando un ataque, temo que sea pronto dicho ataque- reportó el hombre muy nervioso, pues no tenía pruebas de tal suceso.
-Te creo- Respondió el Rey, muy serio ante tal noticia, el confiaba plenamente en sus espías. entonces añadió -Sigan vigilando, y reporten cualquier acto sospechoso, no importa si no tienen pruebas-
-a la orden señor!-
(fin del flash back)
*toc-toc-tock* sonaba la puerta de su habitación
el rey nervioso preguntó -¿quién es? "¿quién se atreve a interrumpir el sueño del Rey?" -
-Soy yo tío- dijo una dulce voz detrás de la puerta, el rey dejo salir un suspiro de alivio
-Pasa Néstor- llenó una copa de vino y se la entregó a su sobrino
-Tomas a éstas horas tío?-
-Solo cuando no puedo dormir, dime, que te trae a ésta hora por aquí? llegaste en buen momento, hay algo que me inquieta y creo que eres el indicado para hablar de esto, eres uno de los mejores estrategas.
-Que sucede? paso Algo?-
-Aun no, pero siento que algo está por pasar, no he podido dormir y he estado teniendo pesadillas, temo que algo malo pueda pasar-
Néstor cerro los ojos y dejó salir una sonrisa falsa
-Algo como qué?- tomó un trago y se levantó tranquilamente hacia el Rey
-algo como esto?- Saco una daga de oro y clavo en el estómago de su tío, quien quedó privado de sorpresa y decepción al ver qué su presentimiento era correcto, y de la persona que menos esperaba una traición.
-Tu?...P-Por qué haces ésto?, eras como mi hijo, por qué ahora?- preguntaba el rey mientras vomitaba vino y sangre con una voz llena de dolor por sus heridas y el desgarre de su corazón por la traición de su propio sobrino, a quien siempre vio como a un hijo.
¿Que pasaría ahora con su hija? pensaba mientras se desangraba
-Simplemente quiero tu Reino, tu forma de gobernar es tan patética que incluso provocaste la muerte de mi padre, y debido a eso también perdí a mi madre- decía mientras observaba la habitación buscando un pañuelo, saco su daga y empezó a limpiarle la sangre.
-Y sobre no usar armas, entrene a escondidas, siempre fui muy bueno, me hice el tonto para que bajen la guardia, siempre espere este día, desde el día en que murió mi madre- hizo una pausa por un momento y siguió
-quieres probar tio, quieres probar que soy bueno con la espada? se acercó y comenzó a cortar sus partes más vitales dándole una muerte lenta y dolorosa- de repente, la puerta se abrió lentamente, Néstor observo delicadamente como un felino esperando a su presa, preparado
para lanzar su daga, pero cuando vio de quién se trataba se levanto rápidamente y quedó petrificado.
- Papá, tuve una pesadilla muy rara y fea, soñé que habían unos dragones en forma de hombres y otros volando y tú estabas....- entro Naya medio dormida caminando lentamente hacia la cama, pero sintió algo frío en sus pies y sus sentidos empezaron a despertar.
-Esto es sangre?- miro bruscamente hacia el frente encontrando la escena más sangrienta que había visto en su vida.
En shock, miro la mano de Néstor con la daga de oro ensangrentada y su ropa y caras con salpicaduras de sangre.
Su padre estaba tirado apunto de dar de su último aliento
-,Hija...huye...- fueron las últimas palabras del rey, miraba a Naya, su única hija, hubiera sido capaz de renunciar al reino por ella, pero no pudo hacer nada, era un gordo inútil, lamentándose unas lágrimas brotaron de sus ojos, quedándose completamente inmóvil.
-P-papa...Nestor... que...?- pregunto dejando salir un montón de lágrimas, ¿era una pesadilla?
-Naya, si no hubieras venido aquí... así no era el plan- su mirada se volvió sombría, no se suponía que ella despertara y entrara justo ahora.
-Tu hiciste esto?- preguntó dando un paso atrás, desviando de vez en cuando la morada hacia su padre.
-Naya, yo...- intento acercarse a Naya pero ésta echó a correr desesperadamente
-Guardias!! guardias!!- llamaba mientras corría por los pasillos, per nadie respondía
-Naya!- llamaba Néstor pero ella seguía huyendo de el
-Lion ayuda!- gritaba y gritaba mientras corría, hasta llegar a un pasillo sin salida, estaba atrapada y Néstor seguramente acabaría con su vida
-Naya!- llegó Néstor corriendo, viéndola sobre la pared desconsolada.
-No quería que te enteraras de ésto, pero el destino me jugó una pesada, no importa lo que digas, te casarás conmigo- decía acercándose a Naya lentamente como un depredador.
-Mataste a mi padre!! aléjate-
intentó defenderse lanzando algunas patadas al aire
- por su culpa mis padres murieron, además, su reino es completamente aburrido, necesito más acción-
-Traicionaste a tu familia Néstor! me traicionaste a mi!
el sin arrepentirse de lo que hizo, se acercó bruscamente a Naya y le dio un beso profundo
-Te vas a casar conmigo y reinaremos juntos Naya- dijo volviéndola a besar sin dejarle espacio libre.
Lion que escucho el escándalo corrió hacia el lugar y se consiguió la escena, sintió que iba a explotar, como se atrevía a tocar a Naya en medio de un pasillo? no tiene vergüenza? quiso intervenir pero recordó que Néstor es el amor de Naya, así que se dio la vuelta para marcharse.
de repente, escucho una bofetada y se volteo a ver.
Naya estaba llorando, estaba temblando, y al observar bien a Néstor notó que tenía sangre en sus ropas.
corrió hacia la princesa y se puso entre los dos.
-¿que crees que haces Néstor?- preguntó furioso -¿Que significa esa sangre?
-Lion, Néstor acaba de matar a mi Padre- lloró sorprendido, Lion ve las manchas de sangre y entiende la situación, saca su espada y amenaza a Néstor.
-Deja a Naya maldito infeliz, como te atreviste?- advirtió Lion con su espada desvestida y tono dominante, aún incrédulo de que Néstor haya asesinado al rey.
-Que fue lo que viste Naya? dónde está el Rey?-
la princesa estalló en llanto otra vez señalando a Néstor.
-Nestor mato a mi Padre en su habitación- se aferraba a sus ropas mientras lloraba y apenas podía hablar.
-quedate siempre detrás de mí Naya-
-Nestor, por favor dime qué no es verdad- insistió Lion con algo de esperanza, tal vez Naya estaba equivocada ¿por qué Néstor haría algo así?
-Es como escuchaste- confesó entrecerrando los ojos y una sonrisa.
enderezando su postura apuntó su espada hacia Néstor
-Eres un maldito traidor, como pudiste?- pregunto de forma retórica a su contrincante
Néstor mirándolo fijamente solo dejó escapar una sonrisa
- Supongo que ya nada importa, ahora entiendo, te gusta Naya no? quieres llevártela a la cama y hacerla tuya no? dime.. siempre lo has querido no Lion? si no puedo casarme con ella, ambos morirán, no permitiré que la tengas tú- dijo desenvainando su espada de plata
Lion frunció el seño, pero no sé dejó provocar.
- Te reto a que lo hagas niño rosa- lo retó el joven guerrero con gran serenidad, sin poder disimular su oscura mirada tal vez más afilada que su espada.
Néstor ofendido clavó su mirada en el, siempre habían creído que era un inútil en el arte de la guerra, si quería que su plan diera frutos, no debía revelar que tenía el talento de su padre. Ahora demostraría sus dotes al actual mejor guerrero del reino, el más joven, siendo tal vez incluso a su edad, un rival para su difunto padre.
-Que seas el mejor guerrero a tus 20 años no significa que seas mejor que yo, siempre quise hacer esto contigo Lion, te demostraré de lo que soy capaz-
Néstor, preparado para pelear con Lion acomodó su postura de forma defensiva, pues sabía que le sería muy difícil ganarle a Lion, quién desde los 7 años había sido bautizado como genio en el arte de la espada, estaba muy seguro de si mismo, dispuesto a darlo todo en este combate para demostrarse a sí mismo que era digno de ser hijo del gran general Valortt Grolwf, Hermano menor del Rey.
Ambos jóvenes, quienes habían crecido juntos como hermanos y compartieron infinidades de secretos y travesuras, se encontraban uno frente al otro con sus espadas dispuestos a ponerle fin a todo. Naya aún sin conseguirle sentido a todo lo que estaba ocurriendo se desplomó al suelo dejando escapar un grito ensordecedor, liberando todo su dolor desde lo profundo de su estómago
En ese instante Lion no pudo evitar voltear a ver qué le sucedía a la joven princesa, tratando de no bajar completamente la guardia ante su oponente, se dio cuenta que unos hombres venían desde el pasillo justo hacia ellos después de haber escuchado el escándalo.
-Guardias! atrapen al traidor!- Ordenó Lion rompiendo su postura de pelea. Enseguida los guardias se acercaron y uno agregó" "Protege a su majestad" dicho ésto, un guardia se acercó a Néstor e inclinándose ante el le indicó.
-"Majestad, hemos acabado con todos los guardias, al menos la mitad se resistieron a muerte, pero logramos capturar vivos a un 40% de ellos, sin embargo un 60% de ese grupo necesita atención médica si se desea que vivan"-
Néstor dejó escapar una sonrisa de victoria y satisfacción ante tal reporte, a su vez, Lion no podía creer lo que había escuchado, aún el otro guardia estaba atrás de él y él había bajado completamente su guardia.