Jimin miró atentamente a su mejor amigo, quien ayudaba a los pequeños a sentarse para esperar a sus padres e ir a casa. Se le veía bastante decaído, como si algo en su cabeza le molestase y cuando ambos estuvieran solos le preguntaría.
Taehyung había llegado ese día a trabajar, porque ya se sentía bien en cuestión de salud, pero se le notaba que algo no estaba bien y Jimin investigaría lo que era.
―TaeTae―le llamó, haciendo que el menor le viera atentamente, con una pequeña sonrisa. ―duermes hoy en mi casa ¿sí? ―el omega menor asintió y miró hacia la entrada cuando Jihoon anunció que uno de sus niños se iba, ayudándole con su mochila y caminando hacia la madre del cachorro.
Le hace falta su alfa.
El lobo de Jimin habló con pesadez, su lobo estaba fuertemente conectado con el de Taehyung, al ser amigos inseparables y conocerse de pies a cabeza, sus lobos habían entablado esa conexión especial, conociendo cuando el otro se sentía mal.
Pero si Jungkook no le ha pedido ser su pareja, ni lo ha marcado.
Contestó Jimin en su mente, sintiéndose preocupado porque su mejor amigo pudiese terminar deprimido por la falta de cercanía con su predestinado. Recordó las palabras del doctor, quien dijo que él no sentía de forma dolorosa la distancia con su alfa por la aceptación de ambos lobos ante la distancia, también porque hablaban a diario, aun así sintiendo un dolor en el pecho al pensar en su alfa.
Ese es el punto, no son nada oficial y eso a Taehyung le duele.
Cuando todos los niños se fueron, Jimin corrió hacia su salón para tomar sus cosas y esperar a Taehyung.
Tomó su celular y vio su fondo de pantalla con una sonrisa enamorada, en donde Yoongi, Holly y él posaban sonrientes para la fotografía, removiendo el corazón del omega.
Desbloqueó su celular y entró al registro de llamadas, pulsando el botón para llamar a Yoongi, acomodándose en la silla de su escritorio. Esperó uno segundos y abrió los ojos al escuchar una respiración pesada, haciendo que su lobo se removiera ansioso.
―Amor, perdón, pero acaba de terminar el ensayo y estoy muerto de cansancio―Jimin sonrió con ternura al pensar en su alfa todo sudado, con un short y una camisa holgada, sentado en el suelo con una mano sobre su pecho o estómago.
Adorable y sexy.
―No te preocupes, solo quería llamarte porque en la noche no podré hacer nuestra videollamada diaria, mi TaeTae no se siente bien y necesito hablar con él sobre ello―Yoongi abrió los ojos y asintió para sí mismo, viendo a Jungkook al otro lado de la sala de ensayos, quien también se veía bastante mal hace unos días atrás.
―Jungkookie también se ve muy mal, últimamente sonríe menos e incluso no intentó robar mis costillas de cordero ayer en la cena―Jimin se mordió el labio ante la preocupación, pero sintiendo un poco de gracia al recordar al pequeño alfa robando la comida de su alfa.
―Hablaré con él hoy, deberías hablar con Kookie también, creo que la distancia les tiene así de mal―Yoongi hizo un sonido con su garganta en afirmación, haciendo que Jimin suspirara y riera bajo. ―ahora ve a moldear esos músculos, alfa.
Yoongi rio por las palabras de su omega, tomando un poco de agua y levantando una ceja.
―Oh cariño, me estoy preparando para tomarte de todas las formas posibles durante mi celo―Jimin sintió a su lobo rasguñar por las promesas calientes que le hacía su alfa.
Últimamente ambos hacían más bromas en doble sentido de lo normal, Jimin lo relacionaba con la cercanía del celo de su alfa, pero no estaba del todo seguro si solo era aquello. Se sentía inseguro ante la llegada del celo de su alfa, su cuerpo no era algo que le encantara mostrar y menos desde que dejó la academia de danza, ya que había criado una pequeña, casi inexistente, pancita. Sus brazos y piernas ya no eran tan firmes como antes.
Jimin suspiró y levantó su camisa, viendo su pancita diminuta.
―Perdón, fue un comentario muy idiota―Yoongi se disculpó ante el largo silencio del omega, pensó que su comentario no le había gustado o que le había tachado de pervertido, sintiéndose avergonzado.
―No, no―Jimin despabiló y bajó su camisa. ―me quedé pensando en algunas cosas, pero no creas que fue un comentario que me molestara...al contrario―Jimin creyó escuchar una risita de su alfa, sonrojándose al imaginarse la sonrisa de lado que posiblemente el mayor tuviera en ese momento. ―yo también estoy ansioso por pasar tu celo juntos, créeme que sí.
Jimin vio como Taehyung llegaba a su salón con la mirada perdida, sintiendo se corazón encogerse al verle tan mal.
―Tengo que colgar, te deseo suerte en tus ensayos, te quiero muchísimo.
―Yo también cariño, por favor me dices por mensaje sobre Taehyung, te avisaré lo que sepa de Kookie―Jimin lanzó un beso en la llamada y colgó, sintiéndose apenado por su última acción, no entendiendo por qué lo había hecho en primer lugar.
― ¿Es Agust hyung? ―Jimin iba a preguntar el por qué seguía llamando a su alfa de esa forma, recordando que a Yoongi, por alguna razón, no le confiaba a todos su nombre.
―Sí, estaba ensayando y jadeaba como si hubiera corrido una maratón―aquello sacó una pequeña sonrisa en el omega menor. ―vamos, en mi casa tienes algunos de tus pijamas, así que no tendremos que ir a tu casa por nada.
Taehyung asintió y ambos caminaron fuera de Sweet Dreams, subiéndose al auto de Jimin y partiendo hacia su casa. Normalmente Taehyung colocaba música en el auto y bailaba ligeramente o hasta cantaba, pero ese día no fue así, el omega miraba por la ventana mientras jugaba con el borde de su camisa, sin decir una palabra.
― ¿Quieres que ordenemos comida de Panda Express? ―Jimin miró de reojo a su amigo cuando se detuvo en el semáforo, Taehyung no había contestado, seguía viendo por la venta.
Jimin estiró su brazo y tomó la cabeza de Taehyung, haciendo que este le mirara. Los ojos de Taehyung estaban hinchados, húmedos y rojos, el verlo de esa manera tan vulnerable le hizo temblar, las cosas podían estar peor de lo que pensó en un principio.
Cuando el semáforo se colocó verde de nuevo, arrancó sin mucho miramiento, queriendo llegar a casa lo más rápido que pudiese, sintiendo a su lobo aullar por ver a su compañero tan frágil.
Jimin se bajó del auto cuando lo estacionó frente a su casa, rodeando el auto rápidamente para ayudar a su amigo a bajar, quien había comenzado a llorar desconsoladamente, como si estuviera sufriendo. Lo cargó hacia su habitación y lo dejó en la cama, tenía que llamar a alguien para hablar sobre lo que estaba pasando, porque si ese sentimiento que tenía Taehyung era por tener a Jungkook lejos, tendrían que hacer algo.
― ¡Necesito a mi alfa! ¡alfa! ―Jimin se alteró por los gritos de Taehyung y tomó su celular, sentándose al lado de su amigo para calmarle con su olor, aunque fuera omega, el lobo encontraba tranquilidad con su olor.
A los dos tonos la voz suave y dulce de Jin se dejó escuchar, alertándose cuando escuchó jadeos lastimeros y gritos al otro lado.
―Jin hyung, necesito tu ayuda, no sé qué le pasa a Taehyung, pero está gritando por su alfa y no sé qué hacer para que se sienta mejor―Jimin sintió cómo se le quebraba la voz, pegando a su amigo a su cuello, para que le calmara aunque sea un poco el olor.
―Aquí estamos igual con Jungkook, se puso a gritar y a llorar cuando hablaba con Yoongi, Namie está con él y los médicos de la empresa―Jimin se acomodó en la cama y quedó acostado, Taehyung pegándose a su cuello para seguir llorando.
― ¿Jungkook está gritando algo en particular?
―Sí, está gritando que quiere a su omega.
―Kookie ¿podemos hablar? ―Yoongi se acercó con su toalla en su hombro, viendo como su menor le miraba desde el suelo con un rostro neutro, asintiendo.
Fueron a la sala de ensayo que estaba desocupada, cerrando la puerta para tener mayor privacidad, pero avisándole a su coreógrafo que estarían en la otra sala en el descanso.
Yoongi le miró con una sonrisa confortante y notó cómo el menor comenzaba a liberarse, manteniendo sus ojos cristalinos y mirada dolida.
― ¿Qué sucede? sabes que puedes contarme―Yoongi se acercó a su menor y se sentaron en las sillas que había, quedando frente a frente.
―Y-yo...―carraspeó al escuchar su voz débil. ―me duele el pecho y mi lobo aúlla sin parar, me culpa de lastimar a nuestro omega por no pedirle ser mi pareja, todos las noches llora y me hace ponerme mal―Jungkook comenzó a llorar e intentó cubrir su rostro con sus manos, pero estas se dirigieron a su pelvis, al sentir un tirón extraño.
―Oye ¿qué pasa? ―Yoongi notó el tirón que su amigo había sentido, notando que había sido en la zona de la pelvis, pero eso solo podía significar una cosa. ―tu celo ¿no había sido hace un mes?
Jungkook le miró con los ojos muy abiertos mientras asentía, completamente confundido ante los síntomas del celo, el cual había tenido un mes atrás.
― ¡Ah! ―Jungkook gritó y se dobló en la silla, comenzando a gruñir y a generar feromonas. Yoongi se levantó de la silla y se hincó a su lado, levantando su cabeza, notando que los ojos del pequeño alfa ya no eran cafés, sino de un intenso azul, lo que significaba que su lobo era quien tenía el control. ―quiero a mi omega, lo necesito.
Yoongi sabía que tenía que salir de ahí rápido y llamar a Namjoon, aunque su lobo le reconociera como amigo, al tener el efecto del celo y la desesperación por su omega, podría atacarle sin problema y aunque Yoongi sea un alfa más fuerte, no pensaba lastimar al menor.
Corrió hacia la oficina de Namjoon, en donde encontró a SeokJin jugando en la consola y al moreno en su escritorio. El alfa mayor le miró con una ceja alzada por su llegada sorpresa.
―Yoongi ¿qué...?
―Jungkook entró en celo, pero no es uno normal, ni siquiera han pasado los tres meses―Namjoon y Jin se levantaron asustados, saliendo de primeras el alfa, el omega deteniéndose cuando escuchó su celular, viendo el nombre de Jimin.
El omega miró a Yoongi con rostro angustiado, mostrándole en su pantalla que era su pareja la que llamaba.
―Jiminie está con Taehyung, probablemente a él le esté pasando algo similar―Yoongi corrió hacia la sala de ensayos, en donde algunos médicos de la empresa y el mayor le examinaban, el alfa tirado en el suelo mientras se retorcía.
― ¡Quiero a Taehyung, ahora!
Yoongi se acercó a Namjoon y lo tiró de su camisa, apartándolo de Jungkook.
―Tenemos que juntarlos, sus lobos no están unidos de ninguna forma y están molestos por ello―Namjoon miró a su amigo sufrir en el suelo, sintiéndose mal.
―Tenemos que juntarlos y tienen que formalizar, sino ambos se matarán―Yoongi asintió y corrió hacia Jungkook, quien estaba intentando levantarse, pasando el brazo del alfa menor sobre sus hombros.
―Iremos a tu casa y hablaremos con tu omega ¿bien? ―el lobo de Jungkook reconoció al alfa de Yoongi, aceptando la ayuda de este.
Namjoon estaba preocupado, no sabía qué hacer. Sabía que sus amigos sufrían por tener a sus predestinados lejos, él no se imaginaba lejos de Jin, pero también tenían responsabilidades en Seúl y no podían interrumpirlas.
Tenía que tomar algunas decisiones difíciles.