Observó con una sonrisa desde su posición a su pareja, quien en ese momento, acariciaba su creciente vientre en el sillón de la sala. Estaba demasiado estresado como para encerrarse en su estudio y comenzar a producir y organizar, sabiendo perfectamente que cuando se encontraba en esas condiciones, lo mejor era el liberarse y concentrarse en algo que le relajara, en ese caso, SeokJin era su salvación. ―Hoy por la mañana sentí demasiadas nauseas, más de lo que siento a diario ¿debería llamar a la doctora para preguntarle si pasa algo malo? ―la voz del omega en el sofá llamó su atención, caminado hacia él con una pequeña sonrisa en su rostro. ―No creo que sea algo malo, cariño. Pero si llamarla te hace sentir mejor, deberías hacerlo. Desde las primeras semanas del embarazo Jin había esta

