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1916 Palabras
Se quitó sus audífonos y los dejó en la mesa para poder levantarse, ya le había pasado más de una vez que se levantaba con los audífonos y el cable lo detenía. Estaba buscando vídeos para ponerle a los niños al día siguiente, el material multimedia era una excelente idea para que ellos aprendan. Escuchó su celular timbrar, un mensaje le había caído, se levantó de la cama y caminó hacia el armario, sacando una mantita felpuda de este, tomó su celular de la mesita de noche y con cuidado de no aplastar su portátil se acostó en la cama de nuevo. Kookie: Jiminie, tengo algo que quiero mostrarte 2:20 pm. Tú: ¿Qué es? 2:21 pm. Kookie: 2:21 pm. Agust hyung y tú deben hablar 7u7 2:22 pm. Jimin frunció el ceño cuando vio en la miniatura del video a su lobo y al lobo del rapero acurrucados en el suelo del cuarto de hotel de Namjoon, sus ropas regadas y los lobos dormidos. No recordaba nada después de haber escuchado la voz de alfa de Agust, recordaba que su lobo estaba inquieto por salir y presentarse ante su alfa, pero después su lobo tomó el control de su cuerpo y no recordaba nada después de eso. Sólo que despertó en el sofá del lugar y se fue a casa sin despedirse. Kookie: Sus cachorritos serán hermosos, hyung ( •⌄• ू ) 2:31 pm. Tú: ¡Jungkookie! 2:31 pm. Jimin se sonrojó y bloqueó su celular, dejándolo a su lado sin siquiera ver el video. Y es que no le interesaba en lo absoluto ver lo que su ingenuo lobo había hecho, claro que no. Nuestro alfa es el más dulce y fuerte de todos, dale una oportunidad. El lobo de Jimin gruñó y se sentó en sus patas traseras, molesto por que su humano no le daba una oportunidad al alfa, él lo había conocido y sabía que era su pareja destinada. No tengo por qué darle una oportunidad, ni siquiera nos gustamos. Jimin rodó los ojos y miró su celular en la cama, como si este le llamara, la curiosidad de saber lo que pasaba en ese vídeo le estaba comiendo la mente. Segundos después lo tomó y miró su reflejo en la pantalla, lo desbloqueó y vio ese video en la pantalla, dándole a reproducir. En el video se les veía a los lobos olfateándose, reconociéndose en todos lados, hasta en el trasero. Segundos después el lobo de Jimin se acurrucó junto al alfa, este comenzando a lamer sus orejas y hocico, en un acto de protección y cariño, el lobo de Jimin agitaba su cola y se apegaba más al pelaje n***o. ―Uf, que vergüenza ¿no puedes controlarte y dejar que ese alfa deje de ser tan idiota con nosotros? hay que tener algo de dignidad―Jimin dijo en voz alta y su lobo se enfurruño y comenzó a arañar molesto por haber insultado a su alfa. Sabes que estamos locos por él, pero te quieres hacer el difícil. Jimin bufó y se levantó de la cama, le haría una visita al alfa ese para aclarar las cosas. Definitivamente no sería tan fácil. Tomó su billetera y sus llaves, su celular lo llevaba en su bolsillo e iba en camino al hotel, ya que daba por hecho que estaban allá. No tenía ganas de caminar, así que pidió un taxi y se colocó sus audífonos para el camino. Miró en el celular las listas de música que le recomendaban, una en particular le llamó la atención. Agust D song list. Entró a la lista y leyó las canciones que en este se encontraban, puso en aleatorio la reproducción al no saber nada de las canciones del chico. The Last comenzó a reproducirse. Al principio el ritmo se le hizo muy extraño y aún no se escuchaba la voz del chico, hasta que segundos después el rapero comenzó a cantar, Jimin escuchó la letra con atención, por el inicio y el ritmo entendía que era una canción seria y con una letra diferente a las demás, donde no insultaba a otros. Mi fobia social comenzó cuando tenía 18... La canción seguía y Jimin había dejado de prestar atención al camino, lo único que hacía era sentir, sí, sentir lo que la canción intentaba transmitir, la voz detonaba que la canción fue escrita con sinceridad y superación, que no se trataba de una canción más en su álbum. El taxi se detuvo y Jimin seguía hipnotizado con la intensidad de la canción, hasta su lobo estaba con las patitas entre su hocico, entristecido por lo que su alfa tuvo que pasar. ―Mh, disculpe, ya llegamos―el taxista movió su mano frente a él y Jimin despabiló, quitándose los audífonos con rapidez y sacando su billetera para pagar. ―S-sí, disculpe―salió del taxi y le tendió el dinero al conductor, caminando directo a la entrada del hotel. Hablaron a la habitación de Namjoon para permitirle la entrada, aunque no fuera a visitar al moreno, sino que al alfa con olor a bosque y té verde, necesitaba el permiso del mayor para entrar, ya que cuidaban a sus estrellas hospedadas, en especial después de las chicas locas. Llegó al piso indicado y Jimin trató de controlarse, era alguien sensible en cuanto a situaciones así y las feromonas de angustia llenaban todo el ascensor, no quería atraer malos tratos con su olor. Salió de la caja metálica y vio la puerta que indicaba ser el cuarto del mayor. Tocó la puerta tres veces y espero a que el chico abriera, sabía que estaba ahí porque sintió su delicioso olor desde afuera. Esperen ¿delicioso olor? Su lobo le estaba pegando lo ingenuo. La puerta fue abierta y el rapero estaba con ropa sencilla y unos lentes de marco n***o, no muy gruesos y su cabello despeinado, pero no alborotado. ― ¿Qué haces aquí? ―le preguntó con cara enfurruñada, parecía que ese día no estaba de humor. ―Quería hablar con usted, hyung―Jimin trató de no ser grosero y contestarle de mala gana al alfa, aún estaba sorprendido por las letras de su canción. ―No, estoy ocupado. Jimin levantó la mirada, la cual había estado en sus zapatos desde que el pelinegro abrió la puerta y frunció el ceño ante lo cortante que fue, arrepintiéndose de haber ido. Ves, con este alfa no vale la pena. Sonrió de forma sarcástica y miró hacia otro lado con las cejas levantadas. Quizá era mejor dejarlo tranquilo e ir a casa a dormir. ―Bueno, adiós―el rubio dio un paso hacia atrás y sin mirar al alfa caminó hacia el ascensor, molesto por haber perdido de su tiempo y dinero en llegar allá. Entró a la caja metálica y tomó su celular para llamar a Taehyung y preguntarle si podría ir a su casa, ya había salido y no quería volver a casa tan rápido. Cuando las puertas se estaban cerrando, vio a Agust salir de la habitación y ver a los lados, cuando pudo ubicar al omega corrió para intentar detener el ascensor. ―Jimin espe...―las puertas se cerraron y comenzó a bajar. Jimin ahora estaba molesto, no sólo por la actitud del alfa, sino porque justo cuando bajó del ascensor vio que afuera estaba lloviendo fuertemente, con un cielo opaco y vientos terriblemente helados, se tendría que ir caminando con lluvia. Salió del hotel sin pensarlo y trató de cubrirse del frío lo más que pudo con su simple suéter de algodón. Su cabello se pegó a su frente, su ropa y zapatos se estaban empapando. El omega tiritaba de frío, pero no tenía más dinero para volver en taxi, no se imaginó que llovería como para llevar una sombrilla, tampoco pensó que tendría que volver tan rápido. ― ¡Jimin, Jimin espera! ―escuchó los gritos tras él y los pasos del alfa, por alguna razón no quiso detenerse y siguió con su caminata. Sintió un jalón en su hombro que lo hizo detenerse, se dio la vuelta y con su cabello tapando sus ojos se cruzó de brazos, dispuesto a seguir molesto. El alfa le cubrió con su sombrilla y se quitó su chaqueta de cuerina, colocándosela sobre los hombros. ―No, esta prenda debe ser más cara que la renta de seis años en un departamento―se quitó la chaqueta y se la tendió al rapero. ―Déjatela puesta, no me importa que se moje―se la colocó otra vez y Jimin cedió, metió los brazos en donde iban y se dejó ayudar con el cierre. ―Vamos, te prestaré ropa seca. Lo apegó con su brazo derecho a su pecho y con la mano izquierda llevaba la sombrilla. Ves, nuestro alfa es muy lindo. Ahora no lo arruines. Ignorando totalmente a su lobo, Jimin caminó con la mirada gacha, seguramente atraparía un terrible resfriado, ya que era bastante delicado con su salud y el viento helado con la lluvia no eran una buena combinación. Jimin estornudó dos veces y el alfa rio de forma "disimulada". El omega levantó la vista y le fulminó con la mirada, siendo algo difícil porque tenía cabello mojado en sus ojos y este le picaba. ― ¿Qué, de qué te ríes? ―Agust rio más fuerte esa vez y sonrió de forma socarrona, viendo al menor con cejas alzadas, sin dejar de caminar. ―Estornudas como un bebé―Jimin frunció la nariz y miró hacia el frente molesto, no era la primera vez que le decían eso y eso le molestó más. ―Y cuando te enojas completas el paquete con un rostro de bebé enfurruñado. Entraron al hotel y Agust dobló la sombrilla, guardándolo en una canastita con agujeros que estaba hecho para que el agua saliera. Llegaron al piso del mayor y entraron al cuarto sin decir ni una palabra. Lo primero que hizo el pálido fue ir a su armario y buscar algo de ropa para Jimin, quien se quedó en el centro del cuarto con los brazos cruzados, sintiendo los temblores por el frío. ―Ten, póntelo―el mayor le tendió un pijama n***o doblado. Jimin le miró por unos segundos y la aceptó, la tomó y la extendió, viendo el rostro de Kumamon en el centro junto a unas letras que decían "I love Kumamon". Levantó la ceja al analizar la prenda y miró al mayor con una pequeña sonrisa burlona. ―Eres más pequeño que yo, es lo único que te quedará, no juzgues―Jimin rio y sin decir más pasó al baño de la habitación para cambiarse. Bajó la tapa del baño y se sentó sobre ella, vio que iban unos calcetines también. Sólo faltaba una cosa. Se sonrojó en si quiera pensarlo, pero no podía ponerse el pijama sobre ello, porque lo mojaría. Se levantó y abrió la puerta ligero, suficiente para sacar su cabeza. ―Hyung, y-yo... mi r-ropa interior está m-mojada también. El rapero se levantó de la cama cuando escuchó las palabras del menor y comenzó a reír. ― ¿Quieres usar mi ropa interior? no tengo nuevos―el rubio se sonrojó por eso y miró al suelo, pensando en lo que podía hacer. ―Siempre está la opción que lo uses sin ropa interior.―habló con voz ronca, cosa que hizo que Jimin se avergonzara el doble. ― ¡Hyung! ―cerró la puerta del baño de un portazo y se apoyó de espalda a la pared. Bueno, creo que no tengo opción. Se quitó la camisa mojada y sus pantalones junto a su ropa interior, tomando el pijama del mayor. Lo acercó a su nariz cuando sus sentidos captaron el aroma a alfa en el pijama. Huele a él, ¡huele a nuestro alfa! Jimin sonrió de lado y olió las prendas profundo, sintiendo el olor natural, relajándolo al instante. ― ¿Puedes tomarla, por favor? ―Agust tenía el brazo dentro del baño, sujetando un bóxer entre su mano. ―No te puedo mentir y decirte que son nuevos, pero están limpios, tómalo o déjalo. Jimin miró la prenda negra y la tomó, haciendo que el mayor cerrara la puerta. Podemos tener el bóxer de nuestro alfa, llévatelo Jiminie. Jimin se sonrojó demasiado por el comentario de su lobo. Contrólate, animal desesperado.
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