Después de desayunar en la cama, ella dejó todo a un lado y se montó sobre Jared. Sus sexos rozando, la hizo cerrar los ojos y moverse lento. Él le arrancó el camisón para disfrutar de una vista maravillosa. Sus labios se resecaron y su m*****o sufrió una erección fuerte al contemplar a su novia completamente desnuda. La sostenía de las caderas impulsandola a moverse más sobre él. Ella echó la cabeza para atrás mientras sus manos viajaban por el torso desnudo de su novio. —Mmmm... Ahhh... Mmmm... Ahh... ¡Esto es divino! pensó Rose, quería hacerle sexo oral como a él le gustaba. Pero prefirió dejarlo para la noche, cerrar con broche de oro. Ella supo que era el momento cuando sintió que de su perla ya comenzaba a emanar los fluidos. Jared tomó su m*****o y sin pensarlo dos veces, la

