Al llegar a la habitación, Gael la empezó a besar apasionadamente, mientras la bajaba muy lentamente y muy pegado a ella. Las manos de Lía no se quedaban quietas, recorrían todo el torso desnudo de Gael, le encantó sentir como se estremecía a su contacto, subía y bajaba las manos por sus brazos, abdomen, pecho, Gael Carson simplemente perfecto. Las manos de él tampoco se quedaban quietas, recorrían el cuerpo de Lía que debajo de esa tela tan delgada, podía sentir la suavidad de su piel. Comenzó a levantar la blusa y muy lentamente se la quitó por la cabeza, tenía un brasier gris de encaje preciso que realzaba más senos, sin poder resistirse, con una manos los acarició por encima de la tela, mientras llevaba sus labios a su cuello. Lía cerró sus ojos e hizo su cabeza hacía atrás, así l

