Vulnerable. Así, cuando le escribí a Manuel. Le puse: Manuel, podríamos vernos antes de que te vayas. Y firmé: Rafaela. Como si hubiera que firmar en un mensaje. Hielo. Pero hielo es lo que hay. Que se la banque. Intenté escribir "papá", pero no, no puedo, no hay forma. Me es violento decirle "papá", forzarme. Aunque lo es. A veces se me escapa. Decir "papá", nombrar "papá", es mucho más que serlo biológicamente. Y menos pude ponerle " un beso" o algo así. "Saludos" tampoco daba. Me contestó bastante rápido. Rafaela, claro. ¿Podría presentarte a alguien cuando nos veamos? Sí, le respondí. Me imaginé, tampoco es que soy la deducción caminante, que era a su mujer y su hija-niña. Y me invitó a un asado en la casa de su amigo el domingo. Pensé en decirle "bueno flaco, dale, que no se

