Braedon —Me gustaría explorar los terrenos —le dije a Blair, que me miró sorprendida—. ¿Te importaría acompañarme? Tal vez darme un recorrido por la casa de la manada —sugerí amablemente. Ella mordió su labio y luego asintió. Miré lo que llevaba puesto y fruncí el ceño. —Espérame aquí —le dije, saliendo y llamando a una omega. Le di instrucciones sobre qué conseguir y minutos después regresó con los brazos llenos de ropa. Le agradecí y las llevé a la habitación. Los ojos de Blair se abrieron al observar la gran variedad y viveza de los colores. —Espero que te queden bien —murmuré—. Apenas puedes ponerte mi camisa, aunque creo que se ve atractiva —agregué, haciéndola sonrojar. Era tan adorable e inocente. —Esperaré en el pasillo —añadí apresuradamente. Asintió, revolviendo la r

