Lizzy miró con recelo cómo Carson tomaba a Camila entre sus brazos. La cólera se arremolinó en su interior al ver la preocupación en el rostro de su marido por otra mujer. No eran celos, pero Carson Carter… no era nada suyo. Ella se obligó a serenarse, debía recordar que Felicity Clifford estaba muerta. —Llamaré al 911 —dijo, alejándose de Carson para volver a su mesa. Ella tomó su bolso y sacó su teléfono, marcó y esperó a ser atendida. Luego dio la información solicitada. Volvió junto a Carson, cuando ya estaba rodeado del personal de restaurante y alguien, no sabía quién, pasaba el algodón cerca de la nariz de Camila. ¿Tanto era el cargo de conciencia de su amiga que no soportó verla? Debía ser terrible para Camila encontrarse con el rostro de Felicity, era lo mismo que ver un fant

