Decisión Ana corrió para abrazarme cuando el oficial me condujo de vuelta al lugar donde mis amigos esperaban por mí. Ella pudo leer en mi rostro el dolor y la agonía que me conminaba en ese momento. Era algo verdaderamente doloroso que me quemaba el alma ahora que había por fin logrado volver a reencontrarme con el amor y tener que separarme de él a la fuerza apenas cinco minutos después. Ana podía ponerse en mi sitio, pues ella amaba a Erick con locura, por lo que sabía entender que la separación del ser amado tiene el potencial de destruir hasta la estabilidad más formal del ser más racional; cuando el amor es verdadero y arraigado puedo mover las fuerzas más profundas capaces de consternar la realidad de cualquier corazón. El oficial se mostró comprensivo y detuvo el avance de la

