Capítulo 8 Llegamos al restaurante adornado por luces ya que era de noche, aquel lugar era de dos plantas y afuera estaban haciendo fila para entrar, obvio, todos vestían con trajes que puedo considerar costosos. Aferré mi mano con fuerza a mi celular en el bolsillo de mi chaleco, sentía algo de ansiedad en mi pecho, JungKook bajó rodeando el auto y abriéndome la puerta, pero negué con la cabeza hundiéndome en el asiento, en primer lugar, nunca debí venir. — ¿Sucede algo? —preguntó. — No quiero bajar. — Ella—rodeó los ojos. — Me trajiste para ver a tu primera cliente y ex novia...—acusé— ¿Qué demonios tienes en la cabeza? Me quiero ir. — Sé lo difícil que es para ti... — ¡Siempre dices eso, pero

