Capítulo 3 — No entiendo cómo es que no enloqueces con esas clases virtuales, son un asco—comentó en voz alta echando un vistazo a la pantalla de mi laptop mientras yo escribía el resumen de la clase de hoy. Lo miré y se percató de ello—Lo siento, no debí decirlo. — Cinco meses para que se acabe, ¿No? —repetí sus palabras. Sonrió de lado bebiendo algo de té que mi madre nos había traído junto a unas galletas de vainilla exquisitas. — Pudiste seguir asistiendo a la universidad, Ella. — Estoy asistiendo a ella, pero de una manera...diferente—me excusé. Negó con la cabeza sonriendo vagamente— ¿Qué sabes de tu hermano? — Todo está bien con él, no deja de repetirme que es feliz—suspiró. Detuve lo que ha

