El me miro y mi corazón se aceleraba – no me gusta el mar –
– Lose, no te traje a el mar –
– ¿Entonces qué hacemos aquí? – Paso su mano por mi cadera y desabrocho mi cinturón de seguridad, solo se alejó miro al mar, sentí que mi vida era este momento indicado con la persona menos indicada
– ¿Entramos? – mire sus ojos, esta vez me miraban deferente a los de hace algunas horas cuando salíamos del cine
– ¿realmente quieres hacer esto? –
– Sí, quiero contarte la verdad – me tomo de la mano con fuerza y caminamos hacia la puerta
Me senté en el sofá y comencé – intente suicidarme no supe como sucedió ni la historia anterior a eso, solo desperté en una cama de hospital, también con un golpe en la cabeza nunca me quisieron decir como sucedió todo, el golpe en mi cabeza me dejo daños no recuerdo a personas pasadas en mi vida solo a mi familia no sé cómo era mi vida así que no se si cambio o no – mis lágrimas saltaban de mis ojos y caían en la alfombra vieja de aquella casa – mi memoria puede fallar en cualquier momento y olvidar que tuvimos esta conversación así que no sé qué pasara mañana –.
Él se acercó a mí me miro a los ojos – yo tampoco sé que sucederá mañana pero si tú quieres yo estaré ahí para ti no importa lo que pase –
Desperté de un sueño hermoso donde conocía a el amor de mi vida y formábamos una familia, pero al mirarlo él ya no estaba se había ido de mi vida solo quer… algo me saco de mis pensamiento un ruido espantoso que venía de abajo, tome una camisa de un cajón cerca de cama, baje las escaleras cuidando no hacer ruido, lo mire a el sin camisa sus músculos estaban formados del todo, estaba en la cocina preparando el desayuno pero creo que estaría haciendo la cena de ayer miré el reloj de la sala marcaban las 10:42 PM no lo podía creer sólo habían pasado tres horas desde que habíamos llegado ahí.
– ¿Te ayudo? Creo que tienes problemas – el me miró y su cuerpo se tensó
– Esperaba poder hacer tan siquiera la cena para ti pero creo que tú lo harías mejor que yo –
– ¿lo dices porque soy mujer? – Su cara de vergüenza jamás me la quitare de la mente – es injusto que pienses que por ser mujer cocinare mejor que tu –.
– ¡Claro siempre lo has hecho siempre has cocinado mejor que tu madre! – nunca había tocado una cocina.
– no lo entiendo ¿por qué sabes tanto de mi si yo te acabo de conocer? – No pudo contestar nada ante mi pregunta – bueno te ayudare pero he de decir que es la primera vez que toco una cocina en mi vida, aparte creo no podría dormir viendo cómo arriesgas tu vida con un sartén – la verdad sería estúpido que se matara tratando de hacer cena.
– ¿Qué te gustaría? Por favor elige algo que según tú me salga bien –
– ¿Puedes hacer espagueti? –
– Claro pero no prometo nada – se sentó en la barra de la cocina y lo bese sentí como se sonrojo.
Note que habían muchas fotos de una niña y un niño en la casa yo suponía que era su hermana la verdad ellos se veían muy diferentes para ser hermanos, ella con un vestido rosa floreado, ojos cafés y tés morena, era una estupidez pero se parecía a mi cuando estaba pequeña.
– ¿es tu hermana la de las fotos? Digo porque hay muchas por todas partes – me miro con cara de asombro – ¡la comida esta tan buena que no quieres hablar! –.
– no, no es eso es que, era mi mejor amiga hace años tuvo un accidente y desde entonces no la miro – sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas por el recuerdo.
– ¿y porque no la buscas? Hoy puedes encontrar a quien sea en internet – dije para tratar de animarlo.
– ya lo intente pero es en vano – me acerque a él para abrazarlo pero se puso de pie y tomo más espagueti, evidentemente no quería hablar del tema – te dije que cocinabas muy bien –.
– Si me conoces tan bien como dices, deberías saber que me molesta que me cambien el tema – lo dije intentando no sonar tan altanera
– está bien ¿quiere que te cuente la verdad? – Se acercó a la cocina – cuando le dije que estaba enamorado de ella, no lo quiso aceptar, no me quiso dar una oportunidad me dolió en el alma porque yo me enamore de ella sin pensarlo y ella solo se alejó, me dejo solo –.
Sus lágrimas caían, no quería que lo viera llorar pero no me importaba, me hiso sentir mal solo de pensar que yo pudiera hacer algo así.
Me acerque a él con la esperanza de mirarlo a los ojos – ¡mírame! – Pero él se seguía negando –mira no vale la pena que llores por ella, sé que la amaste pero ella se fue, no me hagas esto por favor acabamos de tener sexo –.
Me miro – dijiste “sexo” –
– ¡por fin me miras! Primera cosa que conozco de ti –
– ¿de que estas hablando? –
– De que volvamos a la cama hacer el “amor”, si así lo quieres llamar– su mirada no parecía convencida de lo que acababa de decir
– esto no es un juego Carolina ella me dejo, solo eso me dejo –
– Esta bien y que hago. ¿Te la traiga de vuelta eso quieres? Perfecto te la taire –estaba mirando uno de los marcos con la foto de ellos – eres un idiota –.
– sabes que lo bueno de esto es que no te conozco solo tuvimos sexo – mi día se había arruinado gracias a esa estúpida que lo había dejado votado hace años, fui a la planta de arriba y tome mi vestido me quite la camisa y me lo puse, estaba tan enojada que quería irme en ese momento, no soportaba seguir mirando una foto más de ella y yo pensando que era su hermana.
– ¿Qué haces? Por qué te pones el vestido –
– crees que estoy muy alegre después de que me dijiste que la amabas –
– ¿estas celosa? – la verdad es que lo estaba y no podía ocultarlo
– ¿otra vez? Solo dime si solo querías tener sexo me lo hubieras dicho mejor te consigo una en la calle hay muchas – ya estaba lista para irme, pero él me lo impedía – ¡quítate me iré a mi casa! –
– Claro que no es media noche, no te dejare ir, me matarían tus padres –
– A ti que más te da ni siquiera los conoces – mi tono de voz se elevaba cada vez más.
– No los conozco pero eso no quiere decir que te dejare ir –
– Solo quiero que me respondas una cosa – el me miro y asintió – ¿la amabas o la amas?
– Esto es estupi…– lo interrumpí para que entendiera que no estaba jugando
– ¿la amas? – No me quiso ver a la cara, eso fue como una puñalada – está bien me iré pero espero no verte por favor– cruce la recamara pero el no dijo nada, así que decidí bajar las escaleras. Apenas lo conocí y me dolía en el alma que dijera que amaba a alguien más que a mí.