Cuando regreso a la sala su ánimo había cambiado estaba más alegre el motivo no lo sabía.
Se acercó a mí, mi pulso se aceleró – ¿te gusta? – intento no sonreír demasiado
– Me encantas – dije para cambiar el tema pero ella no lo tomo en cuenta
– ¿¡la película!? – Dijo para meterme en contexto de nuevo – ¿me prestas tu teléfono necesito hacer una llamada? Mi amiga está mal –.
– Sí, claro no hay problema – se acercó más a mí para tomar su bolsa olía a jazmín.
Casi estando en mi boca – viene la escena de sexo, no me gustaría estar aquí soy gay – sentí como mi alegría paso de cien a cero, la vi desaparecer en las puertas de la sala.
Era lógico ella no quería estar conmigo por eso, ella me lo habría dicho
Salí cuando calcule que ella ya había terminado su llamada, quería hablar con ella sobre lo que me acababa de decir pero si era verdad ya no tendría caso seguir
– ¿Enserio eres gay? – dije intentando no parecer tan interesado en el tema, ella tomo mis manos
-si lo soy- mis manos se soltaron de las de ella y camine hasta la salida esperando que me tragara la tierra. Sentí su mano en mi espalda gire hacia ella y me abrazo tierna y dulcemente
– No lo soy pero me dijeron que te gustaban las bromas pesadas – la quería besar en ese momento pero era la peor broma que me habían hecho.
– Si quieres seguir con esto tiene que ser equitativo – no lo comprendía.
– ¿Equitativo que? ¿El amor?- sentí como sus manos subían de temperatura – porque lo es –
Respondió algo que nunca me hubiera esperado – si lo es – mi corazón podía estallar de la felicidad al escuchar eso, era una mezcla de emociones.
– ¿Quieres terminar la película? – Dijo mientras nos abrazábamos
– Si – dije para poder pasar más tiempo con ella
– Sabes podría pasar toda el día abrazada a ti hueles espectacular – me sonroje
– sabes que tu hueles mejor que yo, podría estar abrazado a ti toda la vida –
– es posible.
Mientras estábamos viendo la película mire sus ojo irradiaban felicidad era extraño estar con una persona que siempre tiene una sonrisa en sus labios que nunca va a dejar de hacer eso porque así en su naturaleza. Sentía una atracción verdadera pero nunca había sabido cómo responder a ella, sentía unas ganas inmensas de besarlo y dejarme llevar por la estúpida broma de hace unos minutos cuando le deje que era gay era para mí una imposibilidad, ya que me encantaban los hombres. No lo hice me contuve con vergüenza e ignorando con todo mi corazón mis sentimientos.
Salimos de la sala intentando perdernos entre la gente sabiendo que mi hermano podía salir en cualquier momento
– ¿En qué vienes? – Soné un poco prepotente al preguntar – si paso tres minutos con Sofía me matare lo juro –.
Él se detuvo entre la multitud y miro detenidamente todo mi cuerpo el tiempo se me hizo eterno esperando que caminara, que se moviera o que hablara, nunca voy a saber lo que pensó, cuando sus ojos miraron los míos se expresión cambio drásticamente – ¡no otra vez! – mi corazón se aceleró no sé si por ver a mi hermano o por lo que me había dicho el, lo tome de la mano estaba sudoroso y temblaba, mire que la salida estaba cerca pero mis pies no respondían el me abrazaba con una fuerza que me hacía suspirar y estremecerme.
– Debemos irnos, te explicare pronto – nos perdimos entre la gente y salimos al estacionamiento, su carro no era nada discreto pero era una salida rápida, el carro de mi hermano estaba a un lado.
Solo subí esperando que mi hermano no saliera, recorrimos kilómetros hasta llegar a una playa el bajo del carro camino hacia mi puerta y la abrió
Sabía que había llegado la hora de contar la verdad, pero no sabía cómo lo tomaría.