Recibí una llamada de ella diciéndome que a ella no le importaba, yo sabía que aunque a ella no le importara yo tenía que seguir luchando por su amor, lo sabía todo sobre ella como era cuando estaba sola, lo que hacia fines de semana, como se llamaba su perro , pero lo que faltaba era que ella me conociera a mi ese sería al plan desde ahora pero cómo hacer que me conociera si ni siquiera me quería ver pero el plan ya estaba en marcha así me dijo ella solo me dijo que debería de estar en el cine a las tres.
Yo me moría por ver esa película pero me dio una estúpida respuesta diciéndome que su madre no la dejaba salir era ilógico su madre la deja ir a todos lados conmigo ¿porque hoy no?, además de todo se me pego mi hermano y su novia parece que la sacaron de una revista de súper modelos ojos verde, cabello café, tés blanca, su sonrisa era la más blanca que había visto en algunos años, de un metro cuarenta, eran la pareja perfecta solo faltaba que tuvieran una casa de tres pisos con una preciosa alberca, me parecía patético que yo estuviera aquí con ellos sabiendo que no coincidíamos en la película que íbamos a ver una estúpida historia de amor donde ella vivía por el pero él tenía otra mujer, ella encuentra a otro que realmente ama pero él no quería dejarla ir. Yo quería ver una película donde ella salvara al mundo y se encontrara con un robot de dos metros lo que fuera menos esa patética historia. Cuando llegamos mi hermano fue a comprar los boletos y me quede con ella
– Alicia – la mire como diciéndome – deberías de arreglarte más, píntate, cuida tu piel – no esperaba el momento para irme de ahí aun cuando no hubiera visto la película busque a mi hermano y venia hacía nosotras
– Dime que tomaste asientos separados por favor –
– Solo había dos para la función que queríamos – estaba a punto de agradecérselo cuando me dio mi boleto no era uno sino dos
– ¿Por qué dos? – Mi expresión fue peor de lo que esperaba
– ¿Cómo? tú dijiste que venias con alguien más –
– Claro que no – el me mostro su teléfono para que supiera que era verdad y lo era, pero lo raro es que yo no recordaba que lo hubiera hecho.
– Oh mira creo que ya llego –
– ¿Quién? – mire hacia donde mi hermano lo hacía y era el chico de inglés me acerque a él como si esto fuera un juego.
– Gracias por la invitación – con una sonrisa enorme como si todos sus sentimientos florecieran en ese instante – no sabía que venían tantas personas entre semana –.
– Yo no te invite, ni siquiera tengo tu numero –
– Claro que si yo se lo di a tu amiga para que te lo diera – me mostro su teléfono donde yo lo invitaba a salir y le decía que nos veríamos en el cine a las tres.
– No entiendo por qué hice eso – note una leve sonrisa en sus labios – pero no lo volveré hacer – su sonrisa se desvaneció entre las palabras.
– ¿Qué veremos? –Dijo para romper la muralla que había puesto entre nosotros
– Una historia de Amor – dije siendo sarcástica el me miro hizo una mueca – no te preocupes te vas a divertir hay escenas de sexo–.
Solo mire que lo estaba haciendo sufrir al decir historia de amor, era tan divertido que solo porque a una mujer le gustaran las historias de amor el hombre también tenía que verla.
– ¿Que estás pensando? –Dijo mientras yo trataba de disimular que no me gustaban las historias de amor –Dime ¿qué estás pensando ahora? –
pero decidí dejarlo para otro momento en el que ella me tuviera más confianza – en los sacrificios que hacemos por amor – ella me miro y rio como le dije eso en nuestra primera cita.
– No existen los sacrificios – dijo para volver al tema – solo existe el amor –.
Mi sonrisa apareció y no la pude evitar me encanta estar cerca de ella.
Cuando entramos a la sala después de comprar palomitas se sentó en la última fila exacto donde me sentaba yo no lo podía creer que fuera ella por quien me levantaba en las mañanas solo para mirarla cada vez que iba a la biblioteca o que salía a comer.
Al empezar la película me di cuenta de que lo que me había dicho eran mentiras.
Me encantaban estas películas, donde robots de 10 metros salvaban al mundo. Su cara de asombro al darse cuenta de que la película de amor se había convertido en una de acción era de risa, me miraba constantemente como si me estuviera cuidando de algo eso me hacía sospechar de porque realmente estaba ahí yo no recordaba haberlo invitado pero eso no era nada raro a veces me sucedía de noche, agarraba mi teléfono y platicaba con Alondra hasta que ella colgaba y por la mañana ella me decía que sus papás la regañarían si la volvían al escuchar hablando a esa hora pero yo le decía que no sabía de lo que me estaba hablando era ilógico pero era verdad.
– Si ya llego, ya está con él, pensé que me haría más preguntas del mensaje –
– ¿vienes para acá? –
– Ok yo te aviso de como salió todo –
sabía que no era una llamada social así que me acerque y escuche todo lo que salió de su boca intentando que el mi diera respuestas.
– Está saliendo todo conforme al p… – miro que estaba detrás de él, un silencio absoluto nos invadió entre al baño para que el creyera que había llegado hace un momento, lo vi regresando a su sala.