– Dime que pasa, ¿lo encontraste? Siempre dijiste que lo ibas a encontrar para…–
– ¡Basta deja de hablar sobre él por favor! – Grito más fuerte de lo que se imaginó y las personas cerca nos miraban
– Esta bien nos vamos – Dije mientras me levantaba y caminaba hacia el auto
– lo siento – dijo cuando subió al carro – es que no me gusta hablar de él, tuvo la culpa de que estuviéramos enojados –
– Mentiras, tú estabas enojado porque él me gustaba – puso su mirada en mi
– ¿Te acuerdas de él? –
– Mi memoria es mala, pero con el tiempo la recupero, así que lo recordare – Dije con una sonrisa
– ¿Qué significa eso? – Lo mire en señal de ignorar lo que me decía – Esa sonrisa, ¿te sigue gustando? –
– No como crees – Dije tratando de esquivar sus insinuaciones
– ¡Por favor, sarcasmo conmigo! –
– Es que mis sentimientos no han cambiado, más no sé si él cambio ¿entiendes? – yo no sabía si todo iría bien o mal – Es mucho que procesar, ya que tres años, vida, escuela y amigos todo es diferente –
– ¿Eso qué quiere decir? – Pensé muy bien mi respuesta
– Que no si valga la pena –
– Oye, para tu madre si vale la pena, tú no sabes todo lo que tuvo que sufrir, cuando te fuiste, lo que lloro. No solo debes pensar en ti, todos en tu vida sufrimos por eso tu vida cambio repentinamente, por eso recupérala y evita esos pensamientos, da la impresión de que quisieras morir –
– Sabes que llegaremos tarde por tus extensos sermones – dije tratando de cambiar el tema
– Lo sé, pero no importa, tu siempre llegas tarde –
Lo mire con una cara de satisfacción – Es una hermosa entrada ¿no lo crees? –
– Sarcasmo ¿otra vez? –
– A veces es una entrada hermosa y otras veces da vergüenza – mi cara cambio drásticamente
– Hace veinticuatro horas no tenías vergüenza de nada – dijo mientras hacía eso raro con su boca – Antes no te importaba nada solo lo que dijera tu mejor amiga–
– Para mí es mi primer día, así que no podemos llegar tarde – lo dije tratando de que entendiera la indirecta, pero no – ¡Vámonos! –.
Fue algo tenso ir con él hasta la escuela – Oye ¿en qué salón estoy? – dije tratando de romper el hielo
– No te preocupes por eso, te llevare hasta el – en ese momento entre en pánico
– Pero ¿entramos a la misma hora?, ¿Cuándo salga que hare?, ¿Cómo llegare a casa?... – Antes de que dejara de hablar, estábamos en el estacionamiento de la escuela
– Carolina, no te preocupes entramos y salimos a la misma hora, así que no tendrás que preocuparte por como llegaras a casa –
– Esta bien solo dime dónde está mi salón, ya sabré como llegar –
– Estas loca, ¿Cómo que te iras sola? – Él sabe que hay cosas que haría – bueno no peleare contigo – dijo cuándo lo mire con mucha seriedad
Salí del carro y él se adelantó para que no nos fuéramos juntos – ¿Acaso te doy vergüenza? – le dije en voz alta para que las personas cerca escucharan
– No es eso, siempre he creído que es al revés –. Con cada paso que doy siento las miradas que cambian de dirección y se posan sobre nosotros, puedo sentir como pasan de él a mí y murmuran, no tengo ni la menor idea de lo que pasa pero no preguntare fui caminando hasta que una pareja se para enfrente de mí y me deja pasar sin más – ¿Qué esta pasando? – Murmure junto a él
– ¿Estabas borracha ayer?, que no lo recuerdas – lance la mirada más obvia para que recordara lo que me pasa – Perdón – dijo él para tratar de arreglarlo – Anoche golpeaste a mi exnovia, porque se estaba besando con mi mejor amigo –
– ¿Eso fue todo?, ¿no hiciste nada? – le pregunte
– No – pensé en la situación que me había contado, cuando caí en cuenta
– ¿Así que terminaste peleando conmigo por ella? – Pero aun así me surgía una duda ¿Cuál iba hacer su venganza?, porque sí yo soy vengativa él lo es mucho peor. De repente veo a dos chicas acercarse una asustada y otra con ganas de golpearme, en ese momento me surgieron muchas dudas ¿A cuál de las dos golpee?, ¿Por qué estaba en esa fiesta?, ¿Qué pudo haber pasado antes de la fiesta como para golpear a una persona? Si según mi hermano yo era muy tímida.
Quería seguir mi camino, pero alguien me detuvo con la mirada, mi mente estaba en blanco, mis músculos se tensaron, salió de mis más profundos recuerdos, ¡estaba frente a mí!, trate de seguirlo pero alguien tiro de mi brazo – ¿Por qué no me dijiste que golpeaste a Sofía? Pude haber ayudado con lo mal que me cae – solo mire su cara para forzar a mi mente a recordar, pero solo podía ver su rostro. – Sabiendo que muchas se mueren por tu hermano, te peleaste con la una que puede hacerte la vida imposible – dijo para hacerme recapacitar sobre lo que había hecho,
– No es la primera ves que me peleo con alguien y creo que no va ser la ultima –intentando excusarme.
– Pues será en otra vida, por que en esta nunca me había tocado verlo – solo mire su rostro cada vez comprendía menos sus palabras sabia o no sabia lo que me pasaba y sobre todo ¿entiende que lo que me pasa no es para jugar?
– Tengo que decirte algo –mire como sus ojos pasaron de estar alegres a estar confundidos.