Escondida detrás de la puerta, Vilma estaba tratando de escuchar que era lo que los padres de Gardenia querían hablar con Hermes. Cual fuera la sorpresa de la misma Vilma cuando escuchara de boca del hombre pedir una disculpa a Hermes por el engaño de su hija. —Señor Hermes, quiero dar una disculpa de corazón por la acción de mi hija. Quisiera pedirte que no le guardes rencor y aceptes mi disculpas. —¿Qué ocurre señor Flores? —preguntó Hermes todavía confundido. —Mi hija Gardenia no es su prometida, nunca lo fue, ella mintió al decir que tenían un compromiso próximo a casarse. —Entonces, ¿no había nada? —preguntó sin poder creer la verdad que oía de boca del hombre. —Así es, este compromiso queda totalmente desestimado de hoy en adelante —dijo Isaura. —Disculpa los inconvenientes q

