CAPÍTULO OCHENTA Y DOS (NO QUIERO DORMIR SIN TIN)

3344 Palabras

Miré la pantalla un par de veces, lo bastante emocionada. Everett cada día se abría más y más a mí, y amaba eso. Amaba todo lo que era él. Era algo que no sabía cómo había sucedido, pero no podía negarlo. Estaba cayendo, despacio, con cada palabra, con cada gesto, con cada momento que compartíamos. Y la idea de que él también se estaba entregando me hacía sentir un cosquilleo que no podía ignorar. Estaba a punto de quedarme dormida, ya casi soñando con su risa, con su voz, cuando de repente, escuché un crujido suave en la puerta. Abrí los ojos, confundida, sin saber si estaba soñando o si realmente algo había movido la puerta y estaba despierta. Y ahí estaba él, parado en el umbral de mi habitación. Everett aún llevaba la ropa del trabajo, el pantalón oscuro y la camisa arrugada. Se veía

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR