Jared ¿Cómo podía ignorar su descarada charla s****l en su oficina? La mujer, al parecer, estaba interesada en ser castigada por él. Sí, había estado jugando un inocente juego de palabras con ella, que ella captó bastante rápido y optó por devolverle el juego. Eso fue divertido para él. Transformando esa escolta en una referencia s****l real y queriendo saber cuándo y por cuánto tiempo podría tenerlo. No pasó desapercibido para él que, con cada guerrero que ella descartaba, todos tenían el cabello castaño oscuro o n***o, o tenían ojos azules; cualquier cosa que se pareciera a él era arrojada sobre su escritorio con un “no”, y él no pudo evitar sonreír por la sutileza y audacia que mostraba en cada movimiento. De hecho, le divertía más de lo que le molestaba, porque significaba que ella

