Capitulo 3

669 Palabras
「 ✦ Charlie ✦ 」 Después de aquel Maldito encuentro con el nuevo, finalmente llegó la hora del partido de fútbol, ya estábamos todas la listas para lo que aprendimos, mientras que los chicos jugaban, por supuesto del equipo de Yael lo animamos a cada gol que deban, mientras que la multitud grita vitoreando. Inconscientemente, mis ojos se apartaron de la cancha al ver que ese maldito mugroso había llegado en lugar, nuestros ojos se encontraron y él me sonríe con burla, quería sacarle el dedo, pero ahora estaba enfrente de todos además no podía arriesgarme. Los equipos estaban empatados, cuando todos pensaron que terminaría así, hicieron gol en el equipo de Yael terminando ganando ellos, la emoción de la multitud se escuchó por toda la cancha. Yael se acercó y sin esperarlos me beso enfrente de todos levantándome en sus brazos. *** Con mis zapatos en la mano entró en la casa silenciosamente para no ser descubierta y menos por padre. Brinco cuando prenden la luz. — ¿Sabes que hora es? — papá me miró Serio, con los brazos cruzados, estaba enojado por su cara. — Papá. — Estás castigada señorita— ni siquiera me dejó hablar — mañana es la cena con Hannah y se mudará aquí. — ¿Es en serio? — Asiente con la cabeza bastante, serio. — si no haces ningún escándalo te reduciré tu castigo — Sin nada más subió las escaleras en dirección de su habitación. Joder lo que me faltaba, vivir con la madrastra ya parezco la Cenicienta. *** Al día siguiente fui la última en levantarme debido al cansancio, además de que estaba castigada no podría salir en ningún puto lugar, algo que me enoja, pero si le cuestionó a papá solo estaré cavando mi propia tumba y no quiero estar encerrada por un año, así que no hay más que aguantar sin reprochar. Casi me pasé todo el día en la cama y en mi computadora viendo series en Netflix, por supuesto principalmente de acción, no soy fan de lo romántico. Tome desayuno en la habitación sin bajar, y sin darme cuenta, ya había oscurecido el maldito día, había pasado muy rápido y ahí está papá detrás de la puerta avisándome que me comenzará a preparar porque casi era la hora. Lo menos que quería era conocer esa mujer, pero si quería reducir mi castigo, debía ser la buena y obediente chica y todo eso apesta. Después de darme un largo baño me puse un vestido n***o corto y pegado en el cuerpo con un tacón no tan alto de color n***o, podía escuchar las voces desde abajo, sin duda ella había llegado, me miré al espejo fingiendo una sonrisa para salir de la habitación bajando las escalones cuando más bajaba más cerca podía oír las voces. — Oh Charlie — Papá sonríe para que me acerque — Hannah, te presento a mi hija Charlie — la mujer sonrió y extendió su mano cuál tome fingiendo una sonrisa. — Mucho gusto conocerte Charlie, tu papá me ha hablado mucho de ti — Solo asentí con la cabeza, solo quería que todo eso terminará. — ¿Y tu hijo? — Está ayudando los empleados con las maletas. — Charlie ve a buscarlo — Estaba por negarme, cuando una voz me detiene. — No es necesario, ya estoy aquí — Mis ojos se abren como platos ¿Qué carajo hacía ese cabrón aquí? — Charlie, te presento a mi hijo. — Es un gusto verte de nuevo — El muy hijo de puta sonríe como si nada, sin duda él sabía que era su Hermanastra desde el principio. — ¿Ya se conocen? — Pregunto papá mirándonos uno por uno. — E-él es el chico nuevo que llegó al instituto— ¿En serio iba a vivir con ese mugroso? Si no lo soporto ni por un día, ¿cómo coño voy a soportar ver su cara todos los putos días? Ruego que está cena termine los más rápido posible.
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