━━━━⊱Aiden⊰━━━━
Era obvio que estaba sorprendida de verme, nunca pensó que sería su nuevo hermanastro. Y yo estaba más que satisfecho por su reacción, en tu cara rubia grosera.
Después de presentarnos, la cena comenzó tranquilamente. Lo que más quería era ir a mi cama a dormir, pero los ojos de esa tal Charlie creo que esa es su nombre. No dejaba de matarme con la mirada, juró que si sus ojos fueran cuchillos ya estaría muerto y bajo tierra, su mirada me decía todo el odio que me tiene, algo que me vale madre.
— Lastimosamente, tus ojos no pueden matarme — Susurré cerca de su oreja disimuladamente al estar sentado al lado de otro, ella frunce los ceños, y una pequeña sonrisa se forma en sus labios
La miré furiosa al sentir como clava el tacón de su zapato en mis pies, maldita, mocosa, me lo clavo tan fuerte que hasta sentí que me entró en los pies, si no fuera porque no quiero causar problemas lo hubiera devolvido, pero no quería causar problemas, ella al notar eso sonrió Victoriosa. Segundos después se levantó excusando que quería ir al baño y sin más se fue, esperé unos segundos para luego decir lo mismo, eh ir por el camino donde esa mocosa fue.
***
La agarro fuerte del brazo entrando en el baño con ella, su espalda termino apoyada en la pared mientras la acorraló con la mano.
— ¿Qué quieres mugroso? — Intentó alejarse, pero no le di la oportunidad.
— No olvidó lo que me hiciste maldita rubia teñida— Ella me retó con la mirada.
— O si no, qué, ¿Qué vas a hacer? No olvides que no estás en tu casa, sino en propiedad privada — Dicho con eso me empujó. Esa chica ya me estaba sacando de quicio, ¿Como la puedo odiar tanto, cuando apenas nos conocemos?
— Conmigo no se juega maldita rubia Teñida.
— Ya he escuchado esas palabras suficientemente para saber que es mentira — Su sonrisa burlona me hervía la sangre, inconscientemente la tome de la muñeca pegando su cuerpo junto al mío intento alejarse, pero rodee mi otra mano en su cintura impidiendo que se mueva.
— Suéltame cabrón.
— Te lo advierto Rubia, no te metas en mi camino.
— oh, parece que el chico malo, solo sabe decir esas palabras— Se burló descaradamente — pero déjame decirte que esas palabras me velen mierda, haré que tú y tu madre se vayan de esa casa por sí solos.
— Tú no decides eso — mi rostro quedó más cerca de lo que ya estaban, por lo cual ella hace su cabeza para atrás intentando alejarse.
— Eso lo veremos, la cazafortunas de tu madre y tú no durarán ni una semana aquí — Sonríe, esa Maldita sonrisa.
— No te atrevas a llamar a mi madre así.
— Te duele escuchar la verdad — Su sonrisa burlona y con esa cara de superioridad
— No será tú quien le va a doler ver la verdad — Me mira furiosa.
— Suéltame hijo de puta — Insulta furiosa poniendo más fuerza para alejarse.
— ¿Qué ahora te duele escuchar la verdad? Niña de papi.
— Niña de papi, tu abuela mugroso de mierda — Tenía una boca llena de insultos. Me inclino hasta sus labios sonriendo.
— La verdad duele mocosa — Inconscientemente pasé mi lengua por sus labios, ella aprovechó para soltarse y tirarme una bofetada tan fuerte que mi cabeza se giró para el otro lado.
— Que sea primera y última vez que vuelvas a poner tu sucia boca sobre mí — Furiosa salió del baño. Una pequeña sonrisa se forma en mis labios, parece que mis días aquí no serían tan aburridos con esa Rubia teñida cerca y sin duda no estaba equivocado.