- Le diré a mis padres que no puedes jugar, no en tu condición de salud. - dijo Salomé preocupada por lo testarudo e insistencia de Cristian en querer entrar al juego. - El doctor Marrion no lo recomienda. - Quiero hacerlo. - habló más que seguro de la decisión ya tomada. - Mi vida está llena de retos que no puedo dejar escapar este. - Pero y tu salud. Todos ahí se convierten en animales. - Todos esos animales, yo soy un León. No lo olvides. Salomé lo miró, hacerlo cambiar de opinión era imposible. Mordió parte de sus labios y le dijo. - Hagas lo que hagas, nunca te retires antes de tiempo. También cuida mucho tu espalda. Es probable que los hombres de mi padre y de los de Matías quieran sacarte del juego. Por ser nuevo en la familia van a poner en práctica lo que sabes. Nosotros

