Adrián leía atentamente los documentos para las licencias, tendría que hablar con Daniel acerca de eso. Los dejó a un lado donde no los olvidara, aquello no podía dejarse pasar o de lo contrario tendrían un serio problema legal. Tomó unos nuevos documentos y suspiró al ver que se trataban de las cotizaciones de unos nuevos instrumentos que iban a adquirir, el papeleo parecía interminable. Sonrió con alegría al recordar a su pequeño, se veía tan hermoso con esa barriga de ocho meses decorando su cuerpo, quería tener ya a su hijo entre sus brazos, llenarlo de mimos y regalos. Por otro lado tenía a su pequeño Julián que no parecía cambiarse por nada en el mundo, a todas las personas que veía les decía que iba a tener un hermanito, además no desaprovechaba oportunidad para llevar a Adrián a a

