Llego a casa exhausta, el día ha sido larguísimo, preparo la merienda, en cualquier momento Dani me traerá a mi peque. Desde que el papá de Andrés ha muerto, su hermano se ha aferrado mucho a mi niño, y se lo agradezco, la verdad es que no se como habría podido estudiar y trabajar si no fuera por que el lo recoge del colegio y se lo lleva los fines de semana. Andi ama a su tío y yo también lo quiero mucho, se ha convertido en un amigo para mi, aunque sus padres no estén demasiado pendientes de su nieto, por lo menos lo tiene a él. — Hola mami — Hola mi amorcito ¿Cómo estas? — mi peque es un torbellino, nada mas pisar la casa y ya ha dejado su mochila tirada para ir a jugar a los videojuegos. — Bien mami, ya he hecho la tarea con el tío y hasta hemos merendado unos churros, iré a jugar.

