La policía no tardó en llegar, y para cuando eso sucedió Manu estaba apuntando con el arma a su hermano directamente en la cabeza. El rubio parecía salido de una película de terror, su cabello estaba despeinado, sus ojos reflejaban odio y su ropa estaba manchada de sangre.. Los oficiales se llevaron a Víctor y algunos se quedaron en el apartamento para tomarnos declaración y me citaron para que realice la denuncia correspondiente. Una vez pasado todo ese caos y aún en estado de shock, el moreno me llevó a mi casa y ahora estoy aquí, encerrada en el baño y viéndome en el espejo luego de haberme dado un baño reparador, ya que me sentía completamente sucia, pensando... ¿En que momento esto se ha vuelto una puta locura? Ni siquiera tuve valor para hablar con Manu y el no me ha presionado

